Armando Silvas Leyva, el ampayer de orgullo guasavense
A sus 34 años de edad, el joven ya cumplió un sueño de estar detrás del home plate de una Serie del Caribe, donde presenció el tercer juego en la historia del clásico caribeño de un sin hit, sin carrera
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Armando Silvas ha comenzado a escribir una historia dentro del ampayeo sinaloense. / Foto: Cortesía / Armando Silvas
Mazatlán, Sin.- La vida de un ampayer siempre es complicada dentro del terreno de juego, son los hombres encargados de impartir justicia, y que al mismo tiempo son el enemigo número uno del pelotero, y de la afición, que fue algo que entendió Armando Silvas Leyva, para impartir el arte que está detrás de las reglas del béisbol.
Armando nació en Guasave, Sinaloa en 1990, inclinado por el béisbol, tuve la fortuna de jugar pelota hasta la categoría más fuerte que es la primera fuerza, pero el destino lo llevó a ponerse la careta, y vestirse de negro en cada juego, dejando atrás su carrera de beisbolista en la Pimbert Camacho, para enfocarse en las reglas del béisbol.
“Esto se dio de una manera inesperada, en su momento yo ampayaba de manera local, pero en un juego allá en Guasave, fueron a ver a otro compañero, Salvador Viera que él era el encargado de los ampayers de la LMB, y en ese juego yo no tenía que estar, fui de aficionado, entré por la pura necesidad, y él mismo me hace la invitación para que me vaya a la Academia del Carmen en Nuevo León”, relata.
El béisbol es demasiado curioso en algunos momentos de la vida, y cuando Armando pasa a la Academia del Carmen Nuevo León, para cumplir una meta que fue profesionalizarse, se encuentra con el mazatleco Gilberto Mayer, con quién en su momento jugó pelota, donde incluso compartieron en un torneo nacional.
Ese apoyo de la amistad con el mismo Mayer, hizo crecer un poco más a Armando que tuvo que dejar a su familia atrás para cumplir ese sueño de ser ampayer profesional.
“Lo más complicado de ser ampayer profesional es dejar la familia, todo, tus amigos y es un sacrificio muy grande para estar ahí, y en ese momento Mayer y yo llegamos el mismo día a la academia y fuimos creciendo juntos”, agregó.
La carrera que hizo Armando dentro de la academia fue de casi dos años, ingresando en septiembre del 2014, hasta recibir ese llamado en el 2016, que ha sido uno de los momentos más importantes de su carrera, ya que se mantuvo con mucha incertidumbre hasta debutar en un juego entre Sultanes de Monterrey y Piratas de Campeche.
“Ese año hubo muchos debuts, y yo no salía, me dio un poco para abajo, pero transcurrieron 15 días la temporada y Salvador Viera me manda a llamar, yo estaba trabajando en un juego con la Academia, y él me dice que me tienes que hacer el juego porque ese mismo día iba a debutar”.
“Y ese debut fue muy curioso porque yo bromeaba con los compañeros de la Academia, porque yo bromeaba y decía que iba debutar en el Palacio Sultán, y con un ampayer que admiro mucho que es Yahir Fernández, y así como lo pensaba así sucedió”, recuerda.
El guasavense estuvo en la Serie del Caribe de Mexicali. / Foto: Cortesía / Armando Silvas
De ese momento Armando comenzó su travesía dentro del béisbol profesional del cual ya tiene cerca de 10 años, qué aportado con orgullo el gafete de la Liga Mexicana de Beisbol, y que al mismo tiempo le dio la puerta para llegar al circuito invernal, siendo de la zona de Guasave, mucho más satisfactorio estar ahí.
Tras vivir varios momentos importantes en su carrera como un juego de estrellas en el verano, en 2019 la Liga Mexicana del Pacífico abre las puertas al ampayer guasavense, comenzando así su trayectoria en ambas ligas, dónde fue tomando mucho más relevancia dentro de la pelota mexicana.
“En el 2019 llegué al Pacífico y es importante mi carrera porque ya llegaba a los dos ligas, y prácticamente son los mismos jugadores que hay ahí, pero siempre tratando de hacer la manera más profesional posible y con la imparcialidad que nos caracteriza”.
Ya estando en la liga, Armando le ha tocado estar en algunos juegos en Guasave donde es su casa, y se la ha reconocido ese labor que tiene, sobre todo destacando entre familiares, amigos y conocidos, aplicando el refrán del béisbol que dice “no se paga un boleto para ver al ampayer”.
“Para mí es algo muy bonito cuando estoy en Guasave, Y dónde está la gente que uno quiere está la familia, amigos y que gente va a vernos en la grada del estadio, un grito motivador, algo diferente a lo que nos dicen a nosotros, porque siempre somos los más abucheados.”
Armando fue parte de esa comitiva mexicana, que estuvo representando la Liga Mexicana del Pacífico dentro de la Serie del Caribe, que le ayudó a concretar dos sueños en uno, la primera es estar en un clásico caribeño y la segunda concretar un juego sin hit, sin carrera, que se convirtió en el tercer encuentro de la historia de las Series del Caribe.
“Este año completé un sueño que es estar en Serie del Caribe, fue un momento mágico porque también me tocó estar en el juego sin hit, sin carrera, que le propinó Venezuela a Japón, fue algo increíble, es algo que yo nunca había presenciado y me tocó en mi primera Serie del Caribe, y es algo que jamás se olvida”, enfatizó.
En ese juego Venezuela dejó noqueado a Japón en ocho entradas, con un cuadrangular de Alexi Amarista, que en su momento no se percató de la regla del knockout, pero fue corregido por el compañero de tercera, y así concluir un juego que va para la historia dentro del béisbol.