Capibaras llegan al Gran Acuario de Mazatlán: así es su nuevo hogar
Cuatro capibaras, las más grandes del mundo entre los roedores, ya pueden ser observadas por los visitantes, próximamente se habilitarán interacciones directas
Carla González
Las capibaras, todas hembras, de entre 4 y 8 meses de edad, fueron traídas desde un centro de conservación en México y permanecerán de forma permanente en el acuario.
Por ahora, los visitantes podrán observarlas de manera contemplativa mientras se adaptan a su nuevo hábitat, pero próximamente se habilitarán interacciones directas.
“Este hábitat se creó especialmente para ellas. Son roedores semiacuáticos, requieren agua para mantenerse sanas y cómodas”, señaló la especialista.
“Las asociamos más a una cobaya que a una rata, porque también requieren vitamina C en su dieta diaria”, detalló Hernández.
Las capibaras pueden vivir hasta 15 años y alcanzar un tamaño considerable: hasta 1.30 metros de largo, 50 centímetros de altura y un peso que en los machos puede superar los 80 kilogramos.
Aunque no son originarias del clima de Mazatlán, se adaptan con facilidad.
“No son de este tipo de clima, pero pueden resistir hasta los 40 grados y no hemos tenido ningún problema”, concluyó la médico veterinario.
Para saber
La “Casa Capibara” no tendrá costo adicional al ingreso general del acuario.
Esta nueva atracción no solo busca entretener, sino también generar conciencia sobre la importancia de los humedales como hábitat natural de especies como esta, fundamentales para el equilibrio ecológico.
























