“Estamos hartos”: sector camaronero exige acciones contra el contrabando
Peligran 20 mil empleos y 30 mil millones de pesos por la entrada ilegal del producto desde centro y Sudamérica
Marimar Toledo Rodríguez
El impacto económico de esta actividad son 30 mil millones de pesos, solamente la de camarón, se generan unos 20 mil empleos directos que están en riesgo.
Acuacultores denuncian que el contrabando de camarón empobrece a las comunidades en Sinaloa por la baja rentabilidad.
Explicó que los costos energéticos y de financiamiento en México son hasta el doble o el triple en comparación con países competidores como Ecuador y Honduras, lo que coloca a los productores mexicanos en clara desventaja.
“Las importaciones están creciendo, notoriamente las centroamericanas, pero hay de otros países. Los mercados están inundados de productos extranjeros unos de importación y otros vía contrabando de camarón”, dijo.
Una crisis comprobada
El camarón de contrabando ha sido hallado en Tijuana, Baja California, Cancún, Quintana Roo, Guadalajara, Jalisco, Ciudad de México (mercado de la Nueva Viga), Culiacán y León, Guanajuato.
Empobrecimiento de comunidades de Sinaloa
Acusó que miles de familias indígenas y pescadores, mujeres y hombres del sector social empobrecen por no poder vender el camarón de granja en Sinaloa, mientras comerciantes y funcionarios se enriquecen con el contrabando.
La productora de Cospita, Elota, manifestó que la presencia del camarón ilegal que entra por aduanas con permisos falsos o triangulaciones desde Ecuador y Centroamérica, ya está en México.
La acuacultora comentó que están ignorando normas sanitarias, aranceles y la misma ley, y son impunes y nadie va a la cárcel, nadie pierde su puesto y nadie responde.
“Actúan con el descaro de quien se siente protegido desde arriba. Y desde arriba, la presidenta solamente guarda silencio. Hemos presentado quejas, documentos y amparos que este contrabando viola la ley y destroza comunidades enteras”, insistió.
Raquel Reyes es productora, ama de casa y forma parte de un grupo de más de 100 mujeres acuacultoras que trabajan por todas las granjas de Sinaloa.


























