Frankie Oh! La disco excéntrica de los Arellano Félix en Mazatlán
Este lugar marcó una época de la segunda mitad de los ochenta a los primeros años de la década del 90 del siglo pasado en el puerto, pues todos querían estar ahí
Redacción / El Sol de Mazatlán
Eran los tiempos de los “Airados”, ese grupo de pistoleros mazatlecos al servicio del Cártel de Tijuana al que todos temían, sus historias aterrorizaban.
La fila de celebridades que pasó por esa discoteca es larga.
El Frankie oh! marcó una época en las adolescencias mazatlecas, todos los menores de 11 a 17 años quería estar ahí para ver por sí mismos lo que les contaban quienes ya había ido al lugar.
Cada fin de semana el lugar era una locura, llenos totales, y “El Pancho” Arellano, como le llamaban, era el foco de las secciones de Sociales de los periódicos de la época.
El éxtasis que se vivía en Mazatlán en aquellos años necesitaba un lugar para desfogar la euforia de los ochenta, y qué mejor que un sitio frente al mar, único en su tipo.
¿Quién no visitó la disco siendo incluso alumno de secundaria en las famosas “tardeadas”?
Desde 1993, con la huida de “El Pancho” Arellano de Mazatlán, la discoteca fue abandonada y se convirtió en un inmueble fantasma, un sitio del culto al narcotráfico.
La propiedad fue incautada por la entonces Procuraduría General de la República.
Con lonas que anunciaban eventos artísticos-culturales, la discoteca fue cubierta para que no se vieran las ruinas en que se había convertido.
Años con perfil bajo
Luego de cumplir su condena en México fue extraditado a los Estados Unidos, y años después deportado al país donde desapareció de la vida pública.
En 2014, durante un festejo familiar en Los Cabos, Baja California Sur, fue abatido por un sicario vestido de payaso.

























