Inseguridad golpea al sector laboral en Mazatlán; empleos sigue a la baja
De enero a abril se han perdido unos 8 mil empleos, la violencia sigue impactando en la afluencia de turistas y en la economía del puerto
Marimar Toledo Toledo
Mario Ibarra, de oficio mesero desde hace 16 años, fue despedido de un restaurante el 1 de mayo por la baja ocupación que se registra en los establecimientos como parte de los efectos de la violencia que vive Sinaloa desde hace 8 meses.
El mesero tenía laborando 9 años en un negocio ubicado en la Zona Dorada.
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“En el restaurante que yo trabajaba, en enero hubo el primer recorte de 18 trabajadores, despidieron a seis personas y aunque se han tenido algunos signos de recuperación, el 1 de mayo se dio el segundo de otras 6 personas y fue donde me tocó quedarme sin empleo”, dice.
Como éste hay muchos casos, pues la mayoría de los negocios que se han visto afectados por la crisis de inseguridad, trabajan con el mínimo de personal.
Despido laboral
En las últimas semanas la Procuraduría del Trabajo en Mazatlán ha registrado un aumento aproximado del 5 por ciento en los casos de despido laboral, principalmente en sectores como el hotelería, el restaurantero y la construcción.
Carlos Alberto Lugo Cervantes, delegado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en el sur de Sinaloa, explicó que este repunte está estrechamente vinculado con la falta de capital y el freno en diversas actividades económicas.
“Hemos notado un ligero aumento en los despidos, y lo detectamos a través de las audiencias que se llevan a cabo entre patrones y extrabajadores. Muchos de estos casos están relacionados con la falta de movimiento económico en distintos sectores”, admite.
Lugo Cervantes puntualiza que la situación también alcanza a empleados de hoteles y restaurantes, donde la rotación de personal ha ido en aumento ante la falta de recursos suficientes para sostener las plantillas completas.
Disminución de empleos
Para la Cámara Nacional de Comercio de Mazatlán, revela que en Mazatlán las afectaciones son palpables, la disminución de flujo de turistas y por ende una baja en los servicios turísticos que han generado una pérdida de empleos.
La dirigente de los comerciantes, Francis Cázares Oliveros, lamentó que de enero a abril han disminuido alrededor de 8 mil empleos, y en esta crisis han sido poco los negocios que han recontratado personal eventual en temporadas vacacionales.
Sostiene que los hoteles en el puerto han tenido que bajar sus tarifas alrededor de un 40 por ciento respecto al año anterior, pero los sueldos, impuestos, tarifas eléctricas, gasolina son los de este año.
Reconoce que con esta crisis es muy complicado sostener una nómina, si no se tienen los ingresos suficientes para sostenerse.
“Como empresarios no nos gusta despedir colaboradores y menos cerrar cortinas, pero a veces no tenemos otra opción y muchos aguantan los más posible, sí se ha disminuido la plantilla laboral en muchos casos, muchos hoteles y restaurantes lo hicieron y ahorita en temporada los recontrataron”, menciona.
Agrega que Canaco Mazatlán ha presentado una propuesta para la reactivación económica, que incluye medidas como financiamiento a MiPyMEs, exención de impuestos y promoción de productos locales.
El aumento del IEPS podría afectar a la economía local, ya que se estima una pérdida de alrededor de 25 mil empleos en todo Sinaloa, con un 30 por ciento de ese impacto concentrado en Mazatlán, es decir, aproximadamente 7 mil 500 puestos de trabajo en riesgo.
Mínimo de personal
La presidenta la Asociación de Empresarias Ejecutivas de Sinaloa, Catalina Araceli Castañeda Estrada, reconoce que el sector restaurantero se ha visto muy afectado en esta ola de violencia, pues las ventas llegaron a caer hasta un 60 por ciento y los negocios operan con el mínimo de personal.
Destaca que la estrategia de recomendar a sus socias es buena, sin embargo, hay casos donde existen deudas, incluso han tenido que vender algunas propiedades para sostener sus negocios y evitar que lleguen los cierres.
“Los descansos extras ha sido otra medida que utilizan para no bajar cortinas, además no descarto la solicitud de créditos financieros, aunque es muy difícil que los puedan conseguir”, expresa.
Castañeda Estrada recuerda que, de octubre a diciembre de 2024, las empresarias del giro restaurantero resintieron fuertemente la ausencia de comensales por la inseguridad, principalmente en la tarde-noche que todavía no logran levantar al 100 por ciento.






























