¿Mazatlán fue la primera ciudad bombardeada en el continente americano desde el aire? Esto se sabe
Eran los tiempos de la Revolución Mexicana, cuando el Ejército del presidente Huerta tenía controlado el puerto, pero el general Obregón de los constitucionalistas ya acechaba
Efrén Palacios
Mazatlán estaba sitiado por fuerzas revolucionarias cuando un artefacto explosivo cayó desde un avión y explotó en pleno centro del puerto.
Fue así como Mazatlán se convirtió en la primera ciudad del continente americano en ser bombardeada.
No hay una cifra única, algunos registros señalan cuatro muertos, otros indican que fueron más. Lo cierto es que, además de las personas fallecidas, más de 10 civiles resultaron heridos.
“Y el efecto fue, creo que son siete muertos, si mal no recuerdo, entre 4 y 7”, señaló.
Entre los heridos y fallecidos había mujeres, niños y habitantes que habían salido a observar el vuelo del avión, sin saber que transportaba explosivos reales.
Una ciudad asediada
El sitio a Mazatlán había comenzado meses antes. Las tropas de la División del Noroeste rodeaban la ciudad desde octubre de 1913, pero no lograban tomarla debido a la resistencia federal y a la dificultad geográfica del terreno.
El avión y su misión
“Era el avión, desde el avión aventaban propaganda. Entonces, llamaba mucho la atención los vuelos del avión. Fueron varios días que estuvo haciendo esos recorridos del avión”.
Sin embargo, ese 6 de mayo, el avión despegó con dos bombas artesanales cargadas con metralla y plomo.
El objetivo era atacar un fortín federal ubicado en el cerro de la Nevería, pero una de las bombas cayó antes de tiempo.
“Entonces las traían, pero las traían en... en las piernas, los copilotos. Entonces, la idea era bombardear el punto militar del fortín del cerro”.
Durante el trayecto, algo falló, aseguró Vega Ayala, pues no estaba destinado como objetivo.
“En algún momento, probablemente una bolsa de aire, un movimiento mal calculado en el avión, se le cae una de las bombas”, señaló.
El impacto en la vida civil
La caída ocurrió en una zona habitada, ahí vivían familias, había talleres, zapaterías y mujeres que salieron a ver el aparato. El avión arrojaba panfletos, y la población no esperaba un ataque.
“La gente salía, ahí había talleres de zapatos, mucha gente vivía, salían una vez, mujeres. Ver el avioncito no era cosa común. Y aparte habitaban cosas de propaganda y eso”.
El incidente generó indignación y temor, la ciudad estaba en medio del conflicto armado, pero hasta ese momento no había sufrido un ataque aéreo. La caída de la bomba cambió eso.
La negociación en altamar
Tras el estallido, representantes civiles de Mazatlán buscaron contacto con los revolucionarios para evitar más tragedias. Lo hicieron a bordo de un barco extranjero anclado en la bahía.



























