En 6 meses, 85 menores han desaparecido en Sinaloa
De acuerdo con información de la FGE Sinaloa, entre septiembre de 2024 y febrero de 2025 un total 85 adolescentes desaparecieron en la entidad, 22 de ellos en Mazatlán
Efrén Palacios / El Sol de Mazatlán
Las autoridades han implementado programas como la Alerta Ámber y el Protocolo Alba, pero los esfuerzos parecen no ser suficientes para frenar el incremento de las desapariciones, especialmente entre adolescentes
Colonias al acecho en el puerto
La violencia que caracteriza estas zonas es el contexto bajo el cual los menores son arrebatados de sus hogares, o sencillamente desaparecen sin dejar rastro.
En muchas ocasiones, las desapariciones no solo son el resultado de las actividades criminales locales, sino también de la creciente influencia de cárteles nacionales que operan en la región
No se sabe nada de ellos
De los 85 casos registrados entre septiembre de 2024 y febrero de 2025, al menos 57 corresponden a varones, mientras que 28 son mujeres.
Los familiares resaltan que los varones son víctimas de secuestros o reclutamientos relacionados con actividades ilícitas.
Entre los 85 casos, 58 corresponden a adolescentes de entre 15 y 17 años, mientras que 25 casos pertenecen a menores de entre 10 y 14 años.
En cuanto a las mujeres, también se observa que una proporción importante pertenece a este rango de edad, lo que evidencia que la violencia no discrimina por género.
Las cifras hablan por sí solas: la tasa de liberación de menores desaparecidos sigue siendo baja, lo que subraya la gravedad del problema y la falta de control efectivo por parte de las autoridades en la región
La respuesta de las autoridades
Sin embargo, el aumento de la violencia y el narcotráfico en las colonias más afectadas parece haber hecho insuficientes los esfuerzos de las autoridades.
A pesar de la creación de unidades especializadas en desapariciones forzadas y el aumento de personal en las agencias encargadas de estas investigaciones, la respuesta sigue siendo limitada.
El fortalecimiento de los equipos de investigación y la dotación de vehículos para las diligencias de búsqueda fueron algunas de las estrategias implementadas durante este periodo.
La crisis
Entre el 9 de septiembre de 2024 y el 9 de febrero de 2025 se reportaron 85 desapariciones de menores en Sinaloa. De éstas:
En ese periodo, el mes con el mayor número de desapariciones de menores en Sinaloa fue octubre, con 25 casos. Le siguieron enero con 21, noviembre con 15 y diciembre con 11.
El mes con menos desapariciones fue febrero, con solo 4 casos.
‘Lo sigo buscando’
Desde entonces su vida se ha convertido en una búsqueda constante, una pesadilla que no termina.
“Yo solo quiero encontrarlo, saber qué pasó, dónde está. No puedo dormir, no puedo comer. Mi vida se detuvo desde el día que desapareció”, dijo la madre con la voz quebrada
El silencio de las autoridades ha sido su mayor angustia. Desde que interpuso la denuncia, ha recibido pocas respuestas.
“No voy a dejar de buscarlo. No voy a rendirme. Si la gente supiera lo que se siente, si las autoridades hicieran su trabajo, esto no pasaría. No quiero que mi hijo sea solo un número más”.
Para ella, cada día sin respuestas es una herida abierta. Pero mientras no tenga certeza, seguirá caminando, preguntando, exigiendo. Porque su hijo no ha vuelto, pero ella sigue esperándolo.
‘Aquí desaparecen más niños de los que se dicen’
En el fraccionamiento Pradera Dorada, una madre de familia sostiene una creencia inquietante, los menores desaparecidos en Mazatlán son más de los que se reportan oficialmente.
Para ella, el miedo, las amenazas y la indiferencia silencian casos que nunca llegan a la luz.
En los últimos meses, los reportes de menores desaparecidos en Mazatlán han ido en aumento.
Las fichas de búsqueda circulan en redes sociales, pero la madre afirma que hay casos que quedan fuera del conteo.
“Conozco a una mujer que perdió a su hija. Le dijeron que si hablaba, ella también iba a desaparecer. Y mejor se quedó callada”, aseguró.
La falta de denuncias y el temor a represalias hacen que algunas desapariciones se diluyan en el silencio.
“Aquí nadie quiere problemas. Si preguntas mucho, terminas siendo tú el problema”, lamentó.































