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Locallunes, 19 de enero de 2026

Niñas y niños pagan el costo de la disputa criminal en Mazatlán

Durante 2025, al menos 38 menores de edad desaparecieron en Mazatlán y 7 más resultaron heridos por arma de fuego, 2 de ellos murieron tras los atentados

Efrén Palacios

Mazatlán, Sin._ Durante el 2025, el narcoconflicto que ha asolado en Sinaloa desde el 9 de septiembre de 2024, alcanzó a niñas, niños y adolescentes, pagando con su seguridad, balazos y ‘levantones’, sin deber siquiera nada.

Algunos de estos jóvenes y niños afectados no estaban en medio de un conflicto bélico, simplemente estuvieron en el lugar equivocado cuando comenzaron los disparos o desaparecieron en un contexto de riesgo que los rebasó.

En ese mismo periodo de tiempo las balaceras dejaron siete menores afectados, de los cuales cinco resultaron heridos por arma de fuego y otros dos muertos.

La consecuencia para los niños y adolescentes siempre será la misma y es que son alcanzados por balas o se ausentan de sus hogares.

Contra inocentes

El caso del joven de 16 años, Sergio Francisco, marcó a todo el 2025, tras ser asesinado mientras viajaba en el transporte público.

Este caso fue uno de los más mediáticos del año, pues en todo ese lapso que duró la persecución, ninguna autoridad se presentó, dejando malestar entre los habitantes de Mazatlán.

Pero el caso de Sergio Francisco no fue el único, pues el 17 de febrero una niña de 8 años resultó herida en un café del fraccionamiento Isla Residencial.

Según el reporte en el lugar, sujetos armados ejecutaron a un hombre en el lugar, mientras que una mujer también quedó lesionada.

La menor recibió el impacto de una esquirla, dejándola herida, pero más que eso, el trauma, algo con lo que tendrá que vivir para el resto de su vida.

Colonias bajo acecho

La violencia se concentró en varias zonas de Mazatlán, pero la mayor incidencia se dio en las colonias ubicadas en la salida sur del municipio.

El fraccionamiento Santa Fe se convirtió en un campo de batalla, pues en éste se documentaron cuatro desapariciones de menores durante el año 2025.

En ese mismo sector, el 31 de enero, un adolescente de 13 años recibió impactos de bala cuando sujetos armados llegaron a un taller y dispararon contra los trabajadores.

Armando H recuerda el día en que quedó atrapado en una tienda de conveniencia cuando las ráfagas se extendieron por todo el asentamiento.

Recordó que la escena más trágica de presenciar, es cuando miró a la abuela del menor llorando mientras se fumaba un cigarro y estaba sentada en una silla afuera de su casa.

Las desapariciones se distribuyeron en 24 colonias y dos sindicaturas: Villa Unión y La Noria.

La colonia Juárez acumuló cuatro reportes de menores ausentes, la misma cifra que Santa Fe.

Un año “inolvidable”

En el caso de los 38 menores desaparecidos en 2025 en Mazatlán, la Comisión Estatal de Búsqueda boletinó un total de 14 casos de personas que fueron localizadas, de ese grupo 11 correspondieron a mujeres.

En esa cifra total tres casos correspondieron a niñas y niños de entre 2 y 7 años, mientras que los otros 35 fueron adolescentes de entre 13 y 17 años.

La mayor recurrencia se ubicó entre los 15 y 17 años.

La distribución mensual los distribuyó de la siguiente manera en un conteo realizado por esta casa editorial.

Febrero registró 6 desapariciones; octubre acumuló 5. Noviembre, enero, marzo y agosto contabilizaron 4 cada uno. Mayo y septiembre sumaron 3. Abril y diciembre registraron 2. Junio cerró con 1 caso.

Por otro lado, se contabilizaron 17 féminas y 25 varones entre los 42 casos boletinados en 2025.

Las otras víctimas ajenas al conflicto

No todas las desapariciones en el puerto ocurren por la violencia armada, y el caso de Aldara Isabel Benítez Rodríguez se presentó en dos ocasiones durante el año.

De acuerdo con reportes conocidos por redes sociales y versiones extraoficiales, la joven refirió malos tratos en su entorno familiar y decidió salir de su casa por cuenta propia.

Ambos factores colocan a las y los adolescentes en escenarios de riesgo cuando abandonan su entorno sin acompañamiento ni protección.

La ausencia, aunque no esté vinculada a grupos criminales, expone a los menores a la violencia que domina el espacio público.

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