elsoldemazatlan
Locallunes, 12 de enero de 2026

Olga Jiménez, la vocación médica que encontró en la Endocrinología su razón de vida

En su práctica diaria, los diagnósticos más frecuentes son problemas de tiroides, obesidad y menopausia; padecimientos que, aunque tienen un componente genético, están estrechamente ligados a los hábitos de vida

Carla González

Originaria del Estado de México, ahí creció y realizó sus primeros estudios. Desde joven tuvo claro que quería una carrera que le acompañará toda la vida y que implica un compromiso real con las personas.

La medicina como vocación de vida

Se trata además de una especialidad con muy pocos especialistas en el país, lo que implica una enorme responsabilidad.

“Me dieron la medalla del primer promedio de generación, éramos como 570 alumnos y se premia a todos los primeros lugares de todas las carreras de medicina, de todo el país”, contó.

El amor la trajo a Mazatlán

En el ámbito laboral, se desempeñó en el sector público desde 2019 y fue en 2021 cuando su vida dio un giro importante.

El amor la trajo hasta Mazatlán, puerto que adoptó como hogar tras casarse con un mazatleco, y del que disfruta su clima, gastronomía y la calidez de su gente.

Ahí continuó trabajando en el IMSS hasta mediados de 2023, enfrentando una alta demanda al ser la única endocrinóloga en su clínica, situación que la llevó a abrir su propio consultorio.

“Este es mi lugar seguro, a mí me encanta mi trabajo, me encanta; el paciente viene a que lo consientas, a que lo quieras, a que lo escuches, entonces eso ha llenado mucho mi consulta, bendito Dios”, dijo.

Las hormonas rigen todo el cuerpo

Lo que más llega al consultorio

Alrededor del 80 por ciento de sus pacientes son mujeres, quienes enfrentan una mayor carga emocional. En su práctica diaria, los diagnósticos más frecuentes son problemas de tiroides, obesidad y menopausia.

Hábitos como la hora de dormir, el ayuno, la alimentación, el descanso y la carga emocional influyen directamente en el equilibrio hormonal.

Ha atendido incluso niños de 6 y 7 años con obesidad, cuyos hábitos poco saludables favorecen la activación temprana de genes predisponentes.

Mitos que persiguen al endocrinólogo

Uno de los mitos más comunes es creer que el hipotiroidismo causa obesidad. Otro es el miedo a la insulina, asociada erróneamente con ceguera o muerte.

También existen prejuicios sobre los tratamientos para la obesidad, cuando en realidad las consecuencias graves provienen de la obesidad no tratada, no del medicamento.

Aunque las enfermedades endocrinas no se curan, mejorar los hábitos de vida puede transformar la calidad de vida del paciente.

“Yo he visto pacientes que se duermen temprano, que hacen sus alimentos, hacen ejercicio, llevan el tratamiento y bajan 40 kilos, 50 kilos, les cambia la vida, ¿no? Les cambia la vida y ese cambiarle la vida a mí me hace muy feliz verlos cómo van en su proceso”, dijo.

El tratamiento no se limita a una receta: descanso, alimentación, ejercicio y salud emocional son fundamentales.

“Si yo te doy un medicamento y tú crees que es magia, está mal, yo te puedo dar el medicamento, pero pues tienes que llevar un plan, hay cosas que no son negociables”.

¿Cuándo acudir al endocrinólogo?

Dato curioso: ¿por qué la sal es yodada?

La tiroides necesita yodo para funcionar correctamente, por lo que desde mediados del siglo pasado se decidió añadirlo a la sal como medida de salud pública.

Sin embargo, el uso de sales sin yodo, como la sal del Himalaya, ha provocado el repunte de padecimientos tiroideos, reforzando la importancia de mantener el consumo de sal yodada.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias