Pescadores alertan fin anticipado de la temporada camaronera en altamar: “esto ya se acabó”
Con producciones de 2 a 5 toneladas por embarcación en el primer viaje y altos costos de operación, alrededor de 100 barcos se amarran de manera anticipada
Con producciones de 2 a 5 toneladas por embarcación en el primer viaje y altos costos de operación, alrededor de 100 barcos se amarran de manera anticipada

Marimar Toledo Toledo
Mazatlán, Sin.- La actividad pesquera del camarón en Mazatlán entró en una fase de autodestrucción, pues desde antes de iniciar las capturas de este ciclo, en septiembre pasado, el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable alertó a los sectores privado y social que la producción de la biomasa era poca, lo que ha dejado ver el primer viaje.
La producción fue de apenas 5 toneladas por barco en 47 días de capturas, cuando en años anteriores se lograban las 10 toneladas por embarcación.
También puedes leer: Barcos entran a puerto a descargar el poco camarón del primer viaje
A esto se suma el costo del diésel marino, que ronda los 26 pesos, el avituallamiento (alimentos) de los barcos, cuya inversión inicial es de alrededor de 1 millón de pesos para el primer viaje de capturas.

Todo esto, aunado a la falta de apoyos del Gobierno federal, refieren los trabajadores del mar y empresarios, han hecho que la pesca del camarón haya entrado a “terapia intensiva”.
Los camaroneros empezaron a llegar desde principios de semana a descargar el producto, y las tripulaciones de la flota reportan bajas capturas de camarón y tallas chicas en esta temporada.
Manuel González, pescador con 29 años de experiencia, comentó que las capturas son bajas y de tallas chicas, ya que la producción del primer viaje apenas alcanzó las 5 toneladas.
“Hay muy poco camarón y de talla chica, apenas traemos cinco toneladas, cuando en el mismo periodo de temporadas anteriores capturaban hasta 13 toneladas. Es muy triste ver cómo se va a acabando todo esto, vea todos los barcos que están amarrados en plena temporada de capturas”, dice.

Recuerda que en el primer viaje de la temporada 2024-2025, la producción fue muy similar, de 2 a 6 toneladas por embarcación.
Comenta que, a pesar del pronóstico nada halagador para esta zafra, salieron con toda la fe y la esperanza de tener buenas capturas en el primer viaje, pero lamentablemente no fue así, lo que parece ser que será una mala temporada, porque el primer viaje es el más importante en cuanto a producción y tallas grandes, que son las que tienen más valor en el mercado.
Para el pescador Víctor López, con 19 años en la actividad, quien descarga los costales de camarón de la embarcación en el muelle pesquero del Parque Bonfil, el panorama es incierto, ya que pudiera quedarse sin trabajo, pues probablemente para ellos ya no habrá un segundo viaje.

“Parece ser que esto ya se acabó, según escuché que ya no vamos a regresar a altamar porque el armador ya no quiere arriesgarse a un segundo viaje y quedar con más deudas”, advierte.
El camarón en esta temporada es de mediano a chico, es decir de 13/15 y 16/20 las tallas, cuando el de mayor valor comercial son el U12 y el U10, que es el que se exporta principalmente al mercado de Estados Unidos.
La temporada de capturas de camarón inició el 29 de septiembre en el Pacífico mexicano, y fueron 215 barcos de un total de 500 los que salieron a la pesca.
La actividad pesquera en Mazatlán se encuentra en la peor crisis de los últimos 10 años, sin apoyos, poca producción, con una flota envejecida y el desánimo de miles de pescadores.

A más de un mes de que arrancaron las capturas, para muchos está por terminar al concluir el primer viaje.
Previo al inicio de la zafra, el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable advirtió una baja producción de camarón para este año, y el pronóstico se cumplió, pues en el primer viaje apenas han logrado una producción de 2 a 5 toneladas en promedio.
Se habla que del total de las embarcaciones pesqueras que lograron salir a la pesca, por lo menos 100, que es el 50 por ciento, ya no continuará con las labores debido a la incosteabilidad. Los armadores se quedarán con deudas millonarias que vienen arrastrando desde las últimas tres temporadas.
El presidente de la Unión de Armadores del Litoral del Pacífico, Jesús Omar Lizárraga Manjarrez, confirma que la mayoría de los barcos de Mazatlán traen muy bajas capturas de camarón y no alcanzan a cubrir los costos de operación, por lo que es probable que muchos barcos no realicen el segundo viaje y tengan que parar las fuentes de empleo.
Señala que esta temporada pinta para ser una de las peores de los últimos años en lo que se refiere a resultados, que han sido muy bajos en altamar.
“Pues, la verdad, relativamente muy bajas las producciones, producciones que no alcanzan a cubrir los costos de operación, yo creo de las peores temporadas en cuanto a producción”, comenta.

Lizárraga Manjarrez reconoce que esto afecta a una gran cantidad de personas porque se quedarán sin trabajo, por lo que tendrán que emplearse en otras actividades ajenas a la pesca para llevar el sustento económico a sus familias.
Recuerda que desde el sector pesquero de altamar, desde 2020, quedó desprotegido de programas de incentivos y de vigilancia, y ahora enfrenta la más baja producción de la biomasa de camarón en el Pacífico de los últimos 10 años.
La Unión de Armadores llama a las autoridades federales a implementar un programa de retiro voluntario de embarcaciones camaroneras por la crisis económica que atraviesa el sector, por el alto costo del combustible y la baja producción en las últimas temporadas.
“Seguimos insistiendo como organización en la parte que nos corresponde: tratar de buscar las diferentes soluciones de la problemática de la actividad pesquera. Sí, principalmente es una de la prioridades ahorita, ya que, desafortunadamente, es muy difícil rescatar el 100 por ciento de las embarcaciones o rescatar la actividad al 100 por ciento. Perdimos esa oportunidad hace 45 años”, considera.
El alto costo de operación, en particular el precio del diésel a 26 pesos por litro, y la falta de apoyos, han dejado a muchos empresarios y pescadores sin recursos para financiar las capturas de camarón en altamar.

Un solo viaje de 45 días requiere cerca de un millón y medio de pesos en insumos, de los cuales un millón se destina únicamente al combustible. Esto ha obligado a los armadores con grandes flotas a operar solo una fracción de sus barcos, mientras que los propietarios de una sola embarcación se ven prácticamente imposibilitados de salir a pescar.
Ante esta situación, muchos pescadores han buscado empleo en otros sectores como la construcción, talleres mecánicos y seguridad, pero mantienen la esperanza de que una buena temporada impulse la economía local, incluyendo comerciantes y maquiladoras.
En Mazatlán se tenía un registro de alrededor de 700 mujeres trabajadoras de las plantas maquiladoras de camarón y 4 mil pescadores, de los cuales en esta temporada únicamente mil 600 están activos y muchos de ellos se quedarán sin empleo.
La industria camaronera de Mazatlán enfrenta una crisis que afecta directamente a las mujeres que trabajan como empacadoras de camarón en las nueve congeladoras locales.

La presidenta de la Unión de Empacadoras de Camarón, Elba Alicia Espain, lamenta que la baja en las capturas de camarón y el cierre de tres empresas en el puerto han dejado a la gran mayoría de estas mujeres desempleadas.
Señala que de acuerdo con los reportes de los barcos que han salido a las capturas de camarón en altamar, las expectativas para las capturas son muy bajas.
Asegura que 180 mujeres de su agrupación están sin laborar, esperanzadas al regreso de las embarcaciones del primer viaje, lo que ya sucedió.

La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca presentó un informe correspondiente a los primeros 43 días de la temporada 2025-2026 en el Pacífico mexicano.
Durante la primera sesión informativa, el Comité Consultivo para el Manejo y Ordenamiento de la Pesquería del Camarón en el Pacífico, se informó que Sinaloa se han reportado 467 toneladas de producto capturado por embarcaciones mayores, y 2 mil 302 toneladas por embarcaciones menores, lo que es un total de 2 mil 769 toneladas.

En lo que respecta a las embarcaciones menores, éstas registraron un incremento del 25.4 por ciento en el volumen de capturas, en comparación con la temporada 2024, cuando se reportaron mil 835 toneladas.
Los datos fueron obtenidos a través del SIPESCA, plataforma diseñada para registrar y sistematizar los resultados de las actividades productivas del sector pesquero y acuícola.
Además, se acordó realizar en enero de 2026 la segunda reunión de seguimiento de la temporada de pesca del camarón en el Océano Pacífico, con el fin de evaluar avances y resultados.
De acuerdo con las estadísticas de la Conapesca, la producción de camarón en altamar se ha reducido en los últimos años por diferentes factores.
Temporada 2021-2022: 11 mil 168 toneladas Temporada 2022-2023: 6 mil 908 toneladas Temporada 2023-2024: 9 mil 987 toneladas
En el primer viaje los barcos traen de 2 a 5 toneladas de camarón en promedio, con tallas 13/15 y 16/20

Alrededor de 200 barcos se encuentran en operación en altamar, de un total de 500 que conforman la flota
La temporada 2025-2026 inició el 29 de septiembre en el Pacífico mexicano