Pescadores, los “fantasmas” del Parque Bonfil en Mazatlán
Con más de cuatro décadas de experiencia han dejado la actividad, pero no el mar
Marimar Toledo Rodríguez
Armando, quien duro 46 años en la actividad, comparte que tiene alrededor de 7 años que dejó la actividad porque empezaron a dejar de salir los barcos a la pesca y bajo mucho la paga.
De visita al muelle pesquero, recuerda con gran emoción que empezó a embarcarse a los 17 años y se desempeñaba en todos los puestos hasta llegar a patrón.
Para don Armando el mar es su vida, desde hace un año trabaja en La Marina, donde es capitán de un yate que ofrece paseos a la Isla Venados (del Medio).
“Cuando estoy en el yatecito siento que revivo, llevo a la gente a que se bañe en la Isla de en medio y ese ratito que navego me siento diferente en lo que me gusta hacer”, dice.
Puros fantasmas
Con gran tristeza ve en lo que se ha convertido el Parque Bonfil, donde se encuentra atracada la flota pesquera más importante del Pacífico mexicano, hoy convertido en un cementerio de barcos, ves puros fantasmas.
“Ahorita son como tres armadores los que no dejan de sacar los barcos. El problema aquí es la paga. La gente necesita trabajar”, expresa.
Poca paga
“Me retiré de la pesca como motorista y dure dos o tres meses inactivos, pero sentía la necesidad de trabajar y estoy trabajando en un catamarán en la Marina El Cid dentro del canal, yo no salgo a paseos” expone.
El problema fue el mismo, las pocas oportunidades, además porque su trabajo requiere mucho esfuerzo físico y la paga empezó a bajar mucho.
“Una tonelada de camarón ‘piojo’ era de 100 mil pesos y nos lo repartíamos entre siete, nos tocaba un promedio de 15 mil pesos, ahorita el armador te lo pagan a 2 mil 500 pesos, esa es la diferencia de la bonanza de antes”, reconoce.
Emigran a otras actividades
Mientras tanto, don Juan quien duró 40 años en la actividad, tiene siete años que no sale a la pesca, pero se mantiene en los barcos, pues ahora es velador de un camaronero.
“Fui de todo, pavo, marinero, cocinero, ayudante, patrón y aquí me quedé cuidando barcos”. menciona.
Anticipan cierre de temporada
A poco menos de dos meses de concluir la temporada de capturas del camarón 2025-2026 en el Pacífico mexicano, el escenario sigue adverso para el sector pesquero de altamar.
De las 200 embarcaciones de 500 que conforman la flota de Mazatlán que salieron a la pesca en esta temporada, solo continúan 130 en un tercer viaje.
Y es que el diésel encarecido, que alcanza los 26.24 pesos el litro, y una producción de apenas 4 toneladas, no alcanza ni para cubrir los gastos de operación.
El presidente de la Unión de Armadores, Jesús Omar Lizárraga Manjarrez, admitió que son menos las embarcaciones que iniciaron un tercer viaje de capturas.
“Este nuevo viaje que inició en enero, está agarrando producto, pero en tallas chicas, sin embargo, lo que represente para sacar los cosos de operación, a estas alturas sales a la pesca para lo que haya”.
Lamenta que por el momento las autoridades pesqueras no cuenten con un plan para apoyar al sector primario, por lo que los pescadores han tenido que buscar otras alternativas de empleo.
La temporada de camarón inició el 29 de septiembre de 2025 y concluye el 3 de marzo de 2026.
Mejoran precios
Para el segundo viaje, que concluyó antes de los festejos decembrinos, trajeron menos producción, pues los barcos llegaron apenas con 3 y 4 toneladas.
“Imagínate, de pescar 6 a 7 toneladas, a 3 ó 4 toneladas. Incluso hay barcos que llegaron hasta con 2 toneladas. Entonces por más buen precio que tengas, el precio aumentó cerca de un 30 por ciento comparado con el año pasado”.






























