Precios de combustible y bajas capturas aniquilan la pesca de camarón en Mazatlán
El valor de lo que se extrae en altamar no cubre los costos para que los buques se mantengan en operación, pues para un viaje de 35 días, cada barco requiere 40 mil litros de diésel marino, que equivale a un millón de pesos
Marimar Toledo Toledo
Mazatlán, Sin.- La temporada camaronera en Mazatlán avanza en medio de grandes desafíos para los pescadores y armadores, quienes enfrentan altos costos operativos, especialmente del diésel marino y una disminución en la producción de camarón.
También puedes leer: Mujeres empacadoras de Mazatlán están desempleadas… ¡y desesperadas!
En el primer viaje, las embarcaciones llegaron con una baja producción de 8 toneladas de producto, 4 de exportación y 4 de consumo nacional, cuando se requieren mínimo 7 toneladas de exportación para cubrir los gastos de operación.
A tres meses de iniciada la temporada camaronera 2024-2025, sólo 120 barcos continúan en las capturas en altamar, de 193 que salieron al primer viaje, de una flota de casi 500 barcos.
Otro reto importante es el tamaño del camarón. Las tallas grandes, como U10, U12 y el camarón azul, que son las más valoradas en el mercado de exportación, están escasas, predominando el camarón de mediano a pequeño, lo que ha reducido los ingresos.
Actualmente, 10 empresas pesqueras continúan en altamar, en una temporada que ha sido particularmente desafiante para toda la industria pesquera.
Realiza dos viajes sin éxito
“La producción va bajando viaje tras viaje. Ya no vamos a salir porque el diésel está muy caro, ahorita ronda los 25 pesos por litro y una embarcación necesita mínimo 35 mil litros, dependiendo del tamaño del barco”, expuso.
Lamentó que año tras año las temporadas son más cortas, durando para muchos solo dos meses, para otros tres, y para muchos más fue peor, ya que ni siquiera pudieron salir.
El muelle está solo, abandonado, y decenas de armadores han dejado sus barcos porque no tienen recursos para sacarlos a las capturas y mantener las fuentes de empleo.
Una temporada de pesca compleja
Para el presidente de la Unión de Armadores, Jesús Omar Lizárraga Manjarrez, esta temporada ha sido más compleja que las anteriores, y se prevé la misma tendencia para los próximos años.
Reveló que casi el 80 por ciento de la flota de Mazatlán está amarrada y desmantelada en el muelle del Parque Bonfil, ya que la baja producción no alcanza para cubrir los costos de operación.
Los cientos de barcos parados han generado un desempleo en el sector de 4 mil pescadores. En esta zafra solo se emplearon 1,544, y en los primeros 15 días de enero trabajan en aguas marinas solo 960 pescadores.
Los trabajadores del mar han tenido que emigrar a otras actividades, como la construcción, guardias de seguridad, transporte público y hotelería.
“Esta temporada que inició el 17 de octubre en Mazatlán salieron a la pesca 193 embarcaciones, y a la fecha alrededor del 40 por ciento ya paró, siendo 120 barcos los que reanudaron capturas en enero. Prácticamente en la temporada pasada terminó la misma cantidad en operación”, explicó.
Lizárraga Manjarrez prevé que mientras no haya un cambio en la política pesquera, no habrá una solución a las problemáticas del sector, y los productores seguirán cayendo.
Señaló que se ha tenido acercamiento con el nuevo titular de Conapesca, Alejandro Flores Nava, pero el Gobierno federal necesita brindar las herramientas y presupuesto necesarios para solucionar las diferentes problemáticas que existen en la pesca en México.
Así son los costos de producción
El dirigente de los armadores indicó que el valor de la producción no es suficiente para cubrir los costos de operación para que los buques se mantengan activos, sobre todo con el reciente incremento a los combustibles.
Admitió que para esta temporada las distribuidoras ya no dieron financiamiento, toda vez que por las crisis han quedado adeudos en las empresas.
“Eso ha hecho que restrinjan los créditos a las empresas pesqueras, quien quiera salir a operar prácticamente tiene que pagar de contado, desembolsar alrededor de un millón de pesos“, expuso.
Recalcó que el principal costo de operación es el combustible, y obviamente impacta, ahora que se paga al 100 por ciento el energético, quedando prácticamente desfasados conforme a lo que otros países apoyan a sus pescadores.
Los precios del camarón de exportación han oscilado entre los 190 y 220 pesos la libra. Si bien con el tipo de cambio pudo repuntar un poco, han estado bajos, mientras que el nacional se ha mantenido entre 90 y 120 pesos el kilo.






























