Sinaloa entra en alerta por alacranes durante el inicio de la temporada de calor, existen al menos 30 especies
En lo que va del año suman mil 438 casos por picaduras en Sinaloa, estado en el que existen alrededor de 30 especies diferentes
Marimar Toledo / El Sol de Mazatlán
El pasado 1 de abril, un bebé de un año de edad, hijo de jornaleros migrantes, falleció luego de haber sufrido una picadura de alacrán en el poblado de la Isla del Bosque, en Escuinapa.
El menor murió en el Hospital General de Mazatlán, a donde fue trasladado de urgencia para ser atendido.
Llegan con el calor
El calor es fundamental para que los arácnidos salgan de sus nidos, ya que inicia para ellos la temporada de apareamiento.
Lo primero que se tiene que hacer cuando una persona resulta picada por un alacrán es acudir a su unidad de salud más cercana, aunque no tenga síntomas, ya que cada organismo es diferente y reacciona distinto.
“Al mes llegamos a atender de 2 a 10 pacientes y en los meses más calurosos, que es a partir de junio y hasta septiembre, llegan a presentarse de 24 a 30 atenciones”, detalló.
Los alacranes habitan bajo piedras o troncos de árboles en zonas húmedas o áridas y salen de sus escondites durante la noche para alimentarse de insectos, arañas, otros pequeños invertebrados, pues son animales generalmente nocturnos.
Los asentamientos donde han detectado presencia de alacranes en Mazatlán son San Antonio, Pradera Dorada, El Venadillo, colonia Mundialista, San Francisco e inclusive en el Centro de la ciudad.
Entre las medidas preventivas está la limpieza de los hogares y la eliminación de posibles refugios para estos arácnidos.
Los venenosos
La especie que se encuentra con mayor frecuencia dentro de los domicilios son los de color amarillo o marrón. Son muy venenosos y pueden ser mortales en niños menores de 3 años, ancianos y enfermos del corazón.






















