Calles del fraccionamiento Mar de Cortés, en Mazatlán, están destruidas por la construcción del paso superior
Sus habitantes viven atrapados porque el asentamiento es la ruta alterna de la obra; exigen atención inmediata de las autoridades
Efrén Palacios
En Mazatlán los habitantes del fraccionamiento Mar de Cortés, especialmente quienes residen cerca de la avenida Santa Rosa, enfrentan una lucha diaria para salir de la zona por la construcción de un paso a desnivel en las inmediaciones del asentamiento.
Esta obra ha bloqueado accesos clave, obligando a los vecinos a rodear hasta la avenida de las Torres para poder utilizar sus vehículos, mientras que la salida más cercana, habilitada únicamente para bicicletas y motocicletas, es aprovechada por conductores que buscan evadir a las autoridades.
“Es un infierno. Para ir al trabajo tengo que salir media hora antes porque el rodeo es enorme. La salida está ahí, pero no puedo usarla porque solo es para motos. Nos tienen aislados, y no les importa”, relató Míriam, quien lleva cuatro años viviendo en la colonia.
El problema no termina ahí. Los vecinos aseguran que sus calles se han convertido en una ruta alterna para automovilistas que buscan atajos. Durante el día, el flujo de vehículos ha transformado las tranquilas calles en una vía improvisada.
“Los carros pasan como si esto fuera una avenida principal. Hace un mes atropellaron al perro de mi hija y ni siquiera se detuvieron. Esto ya no es seguro para nadie”, Añadió.
Por la noche, la situación cambia, pero no para mejor. Los residentes reportan que motociclistas usan la salida restringida para escapar de las autoridades.
“A las dos o tres de la mañana se escucha el ruido de las motos. Sabemos que se esconden aquí porque nadie los molesta. Nos da miedo hasta asomarnos”, expresó.
Piden que las autoridades intervengan para frenar el tránsito irregular y la inseguridad.
“No queremos excusas, queremos que nos escuchen. Esto ya no es vida, y estamos cansados de ser ignorados”, concluyó.



























