Violencia en la pareja, entre los casos más atendidos por feministas en Mazatlán
Sirenas Negras señala que la mayoría de las mujeres que buscan apoyo han sufrido abuso físico y muchas ya cuentan con denuncias que permanecen estancadas por años
Sirenas Negras señala que la mayoría de las mujeres que buscan apoyo han sufrido abuso físico y muchas ya cuentan con denuncias que permanecen estancadas por años

Carla González
Mazatlán, Sin._ La violencia en la pareja es uno de los casos más frecuentes que detectan las colectivas feministas en Mazatlán, entre las mujeres que se acercan a solicitar acompañamiento y orientación.
En el marco del Día Internacional de la Mujer y durante la marcha realizada este 8 de marzo, una vocera de la colectiva Sirenas Negras, quien pidió mantener su identidad en el anonimato, habló sobre las principales problemáticas que enfrentan las víctimas.
Explicó que, en la mayoría de los casos, las mujeres llegan tras haber sufrido violencia dentro de sus relaciones de pareja, principalmente abuso físico, aunque también se presentan agresiones verbales y psicológicas, aunque este último tipo de violencia suele pasar desapercibido para muchas víctimas, quienes no identifican de inmediato que están siendo violentadas.
“Muchas veces las chicas justamente se acercan sin reconocer o sin dar pie a que están siendo víctimas de violencia, entonces eso pues muy directamente relacionado a que su contexto de alguna manera no les valida o no les reconoce lo que sí es abuso y justo esta dinámica de poder entre los varones, que asumen tener este poder sobre sus parejas por el hecho de ser sus parejas”, dijo.
Indicó que desde el colectivo suelen recomendar a las víctimas acudir por la vía legal y denunciar ante las instituciones correspondientes.
Sin embargo, aseguró que muchas mujeres ya cuentan con denuncias formales que permanecen detenidas durante años.
“La mayoría ya tienen una denuncia, pero muchas de ellas tienen denuncias pausadas de dos años, cinco años incluso, en donde ya se hizo como todo, todo por los medios legales que se piden, pero no hay más avance”, señaló.
Añadió que en algunos casos las víctimas enfrentan un proceso burocrático que termina por desgastarlas, ya que son canalizadas entre distintas dependencias sin obtener una respuesta clara.
“Llega un punto donde a pesar de que hayan hecho todo el papeleo y dado todas las vueltas, ya no hay otra salida porque entre las mismas instituciones es como un rebote de información o rebotar a la persona”, agregó.
La activista consideró que, aunque en los últimos años se han abierto más oficinas e instituciones para atender la violencia intrafamiliar o de género, los casos continúan siendo altos y las denuncias siguen registrándose con frecuencia.
Señaló que estos espacios pueden representar un primer paso para que las víctimas se animen a denunciar, aunque en muchos casos los procesos terminan estancados por procedimientos institucionales, falta de personal capacitado o de atención con perspectiva de género.