Mi mamá y el sexo / Erotismo no es porno (ni reguetón): el arte perdido de imaginar
¿Tu hijo quiere tener novia en la primaria? Esa es la pregunta que plantea un video de la iniciativa “Escuela para superhéroes”, que ofrece recomendaciones de crianza en redes sociales.
Además de fomentar una mejor comunicación entre tutores y menores, otro de los consejos es vigilar que ese niño o niña no esté expuesto a contenido inapropiado para su edad o siendo acosado por un adulto. También sugieren que no esté escuchando demasiado reguetón.
No podemos aislar a los menores de esa realidad de “porno suave” que está en todas partes (desde los videos de Shakira hasta los anuncios de zapatos), pero sí podemos acompañarlos en sus dudas sobre el deseo, sin caer en la hipersexualización.
En esa misma canción, en la versión de Luis Fonsi y Daddy Yankee, los reguetoneros aportan versos como: “Vamos a hacerlo en una playa en Puerto Rico”. Hay que reconocer que se moderaron, considerando las letras explícitas que predominan en el género.
Educar sin hipersexualizar
El erotismo no pertenece a una sola forma de amar. Está en el tango que escuchas con alguien especial, en esa película clásica donde la tensión entre los protagonistas se siente en cada mirada, y en la canción que te hace bailar pegado, sintiendo el ritmo en la piel.
Aunque no ocurre con todo el reguetón, el más popular casi siempre repite la misma narrativa: yo te tomo, tú te dejas.

















