Sobre esta base de grupos armados pudo haberse lanzado la operación de bloqueos y ataques incendiarios a comercios en los estados donde predomina el CJNG como reacción al operativo militar.
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Pasado el mediodía del domingo 22 de febrero, 13 entidades del centro, sur y occidente del país reportaron desde temprano bloqueos carreteros con vehículos incendiados, enfrentamientos y quema de negocios. Fue una respuesta coordinada de bandas locales que operan como franquicias del autodenominado Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), tras el operativo de fuerzas especiales del Ejército mexicano con apoyo de información de inteligencia estadounidense, lanzado en Tapalpa, Jalisco para capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “el Mencho”, quien resultó herido y murió al ser trasladado vía aérea a la Ciudad de México.
La reacción de las huestes del CJNG fue una fotografía instantánea del control territorial que han alcanzado y que no se compara con el que mostraron en mayo de 2015, cuando un fallido intento de las fuerzas especiales del Ejército en Villa Vieja, municipio de Casimiro Castillo, Jalisco, dejó ocho militares muertos al ser derribado un helicóptero de la Fuerza Aérea donde se transportaban. En aquella ocasión hubo bloqueos en la zona metropolitana de Guadalajara, en algunos puntos que comunican con Michoacán y otros con Colima, pero nada más.
Una década después el músculo del cartel alcanza la frontera de Tamaulipas, con epicentro de los bloqueos en Reynosa, donde opera César Morfín Morfín, “el Primito”, antiguo líder de la facción de “los Metros” del Cártel del Golfo y quien se asoció con el CJNG para el tráfico de huachicol y trasiego de droga por esta zona de la frontera. Su red controla el sur de Tamaulipas y norte de Veracruz, donde también se reportaron bloqueos.
Fuera de Jalisco, Colima, Michoacán y Guanajuato, identificado como el corredor estratégico donde predomina el CJNG, la novedad es que sus franquicias son factor de poder en Aguascalientes, Zacatecas, Puebla, Estado de México, Morelos, Nayarit, Quintana Roo, Oaxaca, Veracruz, Querétaro, Acapulco y Tijuana, lugares donde se expandió territorialmente durante el sexenio pasado.
El comunicado oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional difundido luego de la operación confirmó que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) participó en la acción junto con “trabajos de inteligencia militar central”. Esto quiere decir que hubo cerco técnico de comunicaciones de la célula de ocho escoltas que traía “el Mencho”, cuatro de ellos abatidos en el lugar, dos capturados y dos heridos. El Centro Militar de Inteligencia (CMI) es el área encargada del mapeo de rutas, movimientos y seguimientos técnicos a objetivos de alto nivel de la delincuencia organizada, es el núcleo nodal de la sección segunda (S-2), el área de inteligencia militar del Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional a quienes aludió el boletín sin citarlos.
Resalta entre los ocho párrafos la mención que se hace a la “información complementaria” que proporcionó Estados Unidos para realizar la operación. Fuentes militares señalaron que la información obtenida en vuelos no tripulados en esa región, y el seguimiento del Mencho que hizo el equipo de la CIA que trabaja de manera coordinada con la Defensa, Marina y Seguridad Pública, permitió ubicarlo días atrás en esa zona turística de Tapalpa.
El comunicado dice que en el lugar del enfrentamiento fueron asegurados vehículos blindados y armamento, entre el que estaban lanzacohetes “capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados”. Estos dos factores caracterizan al grupo paramilitar que se hace llamar “Fuerzas Especiales Grupo Élite”, que se sabe eran el primer anillo de protección del Mencho. Los “Élite” son uno de los ocho grupos paramilitares, algunos de ellos integrados por mercenarios colombianos y guatemaltecos identificados como milicias del CJNG.
Documentos militares señalan que este grupo surgió en 2019 al mando de Juan Carlos Valencia González, alias “el 03”, hijastro del Mencho, y uno de los probables sucesores al frente del liderazgo del CJNG. Los “Élite” por sus características de organización, poder de fuego y recursos son los responsables del “blindaje” de las zonas de resguardo de los integrantes de la cúpula de la organización. El líder operativo está identificado como Ricardo Ruiz Velasco, alias “el Doble R” o “Tripa”, otro de los cabecillas del primer círculo de los Oseguera y los Valencia González, con responsabilidad territorial en la zona metropolitana de Guadalajara.
La identidad de los otros grupos armados del CJNG quedó registrada en informes militares como “Grupo Deltas”, que se sabe opera en la zona metropolitana de Guadalajara; “Fuerzas Especiales del Alto Mando”, que es la base de la escolta personal de la familia del Mencho; “Gente del Mencho”, que opera en sur de Jalisco y la zona cercana a Michoacán; “Grupo Élite Delictivo de Reacción Inmediata”, que opera en los Altos de Jalisco; “Fuerzas Especiales Mencho”, que opera en los límites de Michoacán y Jalisco; “CJNG-2000”, con presencia en Zacatecas y Aguascalientes.
Una señal del límite de las fronteras del CJNG se registró en la salida sur de Mazatlán, en la comunidad de Villa Unión, donde se localiza la desviación de la carretera a Durango; ahí se registró un bloqueo en la carretera con vehículos incendiados pasado el mediodía del domingo. Aquí es territorio de “los Chapitos”, que se menciona de forma extraoficial se asociaron con el Mencho para recibir armas, pistoleros y recursos en su confrontación con “los Zambada”. Es otro ángulo del músculo del cartel.