Mi mamá y el sexo / Regañado por la presidenta: El Chicharito y sus comentarios sexistas
Fútbol y estereotipos: una cancha desigual
El discurso de Hernández es una suma de lugares comunes que refuerzan la idea de que el feminismo es una amenaza, no una lucha por la equidad. Afortunadamente, hasta la presidenta Claudia Sheimbaum salió a corregirle la plana.
Se respeta que sea buen futbolista, pero sus comentarios son machistas. Es innegable que hay quienes piensan como El Chicharito, pero cuando una figura con millones de seguidores legitima ese pensamiento públicamente, se corre el riesgo de normalizar.
Y en un país con altos índices de violencia de género, eso no es poca cosa.
A pesar de los esfuerzos por visibilizar a las mujeres futbolistas, la cultura futbolera sigue siendo un terreno fértil para el machismo: desde los insultos homofóbicos en las gradas hasta la cosificación en la publicidad.
Que El Chicharito se sume a esta narrativa no es un desliz menor. Es un reflejo de cómo muchos hombres —famosos o no— siguen viendo los reclamos de igualdad como una amenaza a su lugar en el mundo.
El sexismo, fuera de lugar
No es una discusión nueva. Como sociedad nos ha tomado décadas abrir camino hacia la igualdad y construir nuevos modelos de convivencia donde el género no dicte el destino de nadie.
Eran tan buenos que ganaron varios campeonatos de liga, pero más que competir, practicaban el fútbol como un ejercicio de comunidad: ahí se formaban en valores como la inclusión, la diversidad y, sobre todo, la alegría de compartir el juego.
Pregunta: ¿Qué pensaría El Chicharito de un equipo mixto en los años 70, con niñas en la media cancha y un niño con discapacidad auditiva como centro delantero? ¿Lo verá como una anécdota curiosa o como una amenaza al “orden natural” que defiende en sus videos?
El problema no es solo lo que El Chicharito dijo. Es lo limitada que es esa visión del mundo.

















