Esta semana Donald Trump se refirió al T-MEC en su primer encuentro con el primer ministro de Canadá Mark Carney. Pese al amague de su periodo inicial respeto a cancelar el trilateral, el magnate vertió términos positivos.
Buena señal. Claro que a estas alturas la mayoría de los expertos observa improbable prescindir del T-MEC. Obviamente no podían faltar los reproches: los socios no han respetado el acuerdo. Él mismo lo trituró con los aranceles. En el caso México no se puede tapar el sol con un dedo: AMLO impulsó una agenda que violó los compromisos al igual que el gobierno de Claudia Sheinbaum.
No hace mucho la US Chamber of Commerce envió a Jamieson Greer del USTR un documento con recomendaciones frente a violaciones de diversos países en detrimento de las empresas de EU.
Con respecto a México son cinco puntos los que se resaltan. En primer término, las políticas energéticas “que favorecen injustamente a las empresas estatales mexicanas”. Se enfatiza que Sheinbaum ha continuado en los esfuerzos para revertir “la liberalización del sector energético 2013” y con ello inclinar la balanza a favor de Pemex y CFE. Ahora esta última empresa que dirige Emilia Calleja “tiene prioridad en el despacho” y sólo el Estado puede prestar servicios de transmisión y distribución.
Además en la reforma de enero que Sheinbaum presentó al Congreso se permiten alianzas con la IP, “pero sólo cuando el Estado tenga participación mayoritaria” y se obstaculiza el acceso del sector privado de EU al ámbito energético al retrasar o rechazar solicitudes de permisos en proyectos de energía renovable, transbordo y almacenamiento.
Otro elemento es propiedad intelectual. México ha incumplido con sus obligaciones a 4 años de que entró en vigor el T-MEC. Hay una ley del 2020, pero no se tiene reglamento y el país carece de una adecuada aplicación de las patentes.
En el ámbito farmacéutico se puntualiza el daño que ocasiona Cofepris de Armida Zúñiga por “las largas demoras” en las aprobaciones regulatorias, amén de que no se saca partido de los productos avalados por la FDA.
Un cuarto factor que incomoda a la IP de EU son las prácticas del SAT de Antonio Martínez que no se ajustan a los estándares internacionales, y por último las barreras competitivas en telecomunicaciones, añejo desafío que ha favorecido a Telmex-Telcel de Carlos Slim. El gobierno cobra una tarifa fija por el espectro independientemente del uso, lo “que distorsiona el mercado” con “ventaja para el agente preponderante”.
Así que hay materia de sobra incluida la desaparición de IFETEL y COFECE. El renovado T-MEC será más duro.
Es un hecho y Néstor Martínez dejará pronto el timón de Pemex Exploración (PEP). Recién se filtró y aquí le platique del regreso de Ángel Cid Munguía, quien fungía como asesor de Luz Elena González en SENER. Lo único que falta es que el movimiento sea ratificado pronto por el consejo de administración de la estatal. Enorme presión dada la caída de la extracción de crudo a apenas 1.614 (mbd).
El martes la calificadora Fitch de Carlos Fiorillo confirmó lo que ya era de conocimiento en el ámbito de bienes raíces: la desaceleración del segmento industrial, esto por la incertidumbre generada por Donald Trump, lo que ha afectado la narrativa para el nearshoring en especial en manufactura.
No podía ser diferente: el IMEF de Gabriela Gutiérrez también ajustó a la baja su expectativa para el PIB 2025 a sólo 0.1%. Igual rebajó aún más su pronóstico de empleo formal a sólo 200,000 plazas. Terrible cuando cada año deberían generarse al menos un millón.