El absurdo de cambiar el reloj para dominar al sol
Los horarios de verano sólo reflejan la idea de que el tiempo es para trabajar y no para vivir, como nos dicen las lecturas indígenas, que desafía esa lógica
Rachelle Wilson Tollemar*
Sin embargo, como persona indígena que estudia las humanidades ambientales, este tipo de iniciativas, y el debate que las rodea, ignora una perspectiva ecológica fundamental.
Al igual que los árboles y las flores, somos seres que también necesitamos el invierno para descansar y el verano para florecer.
La naturaleza del tiempo y el trabajo
Las visiones indígenas del mundo no son las pirámides ni las líneas del capitalismo, sino los círculos y ciclos de la vida.
Así, por ejemplo, una reunión no se programaba a las 4 p.m. del jueves, sino en la próxima luna llena. Todos sabían con mucha antelación cuándo ocurriría y podían planificar en consecuencia.
En las culturas indígenas tradicionales del pasado, la actividad humana se programaba según los patrones recurrentes de la naturaleza
El horario de verano está diseñado exclusivamente para los trabajadores con horario de 9 a 5. Se intenta impulsar la actividad económica otorgándoles, y solo a ellos, más horas de luz.
En cierto modo, refuerza la idea discriminatoria de que solo algunos trabajadores merecen reconocimiento y consideración económica.
El funcionamiento del tiempo y la naturaleza
Desde la invención del reloj, el capitalismo ha tratado cada vez más el tiempo como un objeto inanimado, en gran medida independiente del entorno.
Mientras que el resto de la naturaleza se despierta y descansa según los ciclos lunares y solares, los humanos trabajan y duermen al ritmo de sus relojes artificiales.
Las trabajadoras y los trabajadores modernos se ven cada vez más obligados a tratar el tiempo como un activo numérico que puede gestionarse, medirse y controlarse
Mirar hacia atrás para avanzar hacia adelante
* Profesora de Estudios Culturales Ambientales en español, Universidad de Wisconsin-Madison. Traducción de El Sol de México.
Periodista especializado en música, arte y cultura. 25 años de experiencia en radio y medios impresos.



































