La epidemia que seguimos ignorando: más de 70 millones de mexicanos viven con obesidad
En el Día Mundial contra la Obesidad que se realiza cada 4 de marzo, repasamos los factores que lo hacen un problema mundial
En el Día Mundial contra la Obesidad que se realiza cada 4 de marzo, repasamos los factores que lo hacen un problema mundial

Alejandro Castro / El Sol de México
La obesidad es un problema de salud pública que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Sin embargo, algunos países tienen tasas más altas que otros. Según datos de 2023 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), México se encuentra entre los países con mayores niveles de obesidad, con un índice de 34.4 por ciento de prevalencia entre los adultos, y compartiendo ese récord con países como Estados Unidos (41.9 por ciento); Egipto (32.4); Arabia Saudita (31.9); Turquía (31.1) y Reino Unido (28 por ciento).
Sin embargo, el último reporte del Instituto Nacional de Salud Pública (1), correspondiente a febrero de 2025, señala que cerca del 75 por ciento de los mexicanos mayores de 20 años tienen algún tipo de sobrepeso u obesidad, lo que significa que más de 70 millones de personas viven con esa condición en el país.
A nivel global, esta condición se ha triplicado en los últimos 50 años, afectando a más de 650 millones de adultos, siendo los países de ingresos medios y las islas del Pacífico las que muestran aumentos más alarmantes.
Por si esto fuera poco, la obesidad está asociada con más de 200 complicaciones de salud, incluyendo diabetes tipo 2, enfermedades hepáticas y cardiovasculares como la hipertensión, el colesterol malo elevado y ciertos tipos de cáncer.
Los especialistas coinciden en que la obesidad es un problema multifactorial, con causas interconectadas, entre las que destacan:
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Dietas altas en ultraprocesados, principalmente por el consumo excesivo de alimentos ricos en azúcares, grasas saturadas y sal. Por ejemplo, en Estados Unidos, el 60 por ciento de las calorías diarias provienen de productos ultraprocesados.
Sedentarismo. El 31 por ciento de la población mundial no cumple con los estándares mínimos de actividad física que recomienda la OMS.
Dietas altas en ultraprocesados, principalmente por el consumo excesivo de alimentos ricos en azúcares, grasas saturadas y sal.
Factores socioeconómicos. En los países ricos, las comunidades de bajos ingresos tienen mayor acceso a comida barata y calórica.
Genética y epigenética. Hasta el 70 por ciento del riesgo de obesidad puede ser heredado, según la revista científica Nature Genetics.

A estas causas se suman fenómenos como el de la publicidad agresiva, especialmente de la comida chatarra dirigida a los niños. De acuerdo con la UNICEF, en América Latina el 80 por ciento de los anuncios televisivos promueven productos no saludables.
En América Latina el 80 por ciento de los anuncios televisivos promueven productos no saludables
Debido a esto, expertos como el psicólogo y especialista en salud pública Kelly D. Brownell, de la Duke University, estiman que la publicidad de comida chatarra es el tabaquismo del siglo XXI, lo que hace necesaria su prohibición, sobre todo en horarios infantiles.
En ese mismo sentido, la doctora María del Carmen Martínez, especialista en pediatría y nutrición, asegura que “la prevención de la obesidad es fundamental, especialmente en la infancia y la adolescencia”.
La obesidad le cuesta al mundo 2 billones de dólares anuales en gastos médicos y pérdida de productividad (McKinsey, 2023), aunque se estima que para 2030, los costos llegarán a 3 billones anuales.
La obesidad le cuesta al mundo 2 billones de dólares anuales en gastos médicos y pérdida de productividad
En Estados Unidos, la obesidad representa el 21 por ciento del gasto en salud (CDC, 2023). Sin embargo, políticas integrales podrían revertir la curva: la OMS estima que una reducción del 25 por ciento en azúcares añadidos evitaría 1.2 millones de muertes anuales.
Aunado a esto, las personas con obesidad suelen enfrentar estigmatización y discriminación, lo que constantemente acentúa sus problemas psicológicos.
La lucha contra la obesidad requiere de enfoques integrales que incluyan cambios en la dieta, aumento de la actividad física y apoyo psicológico. Algunos de los métodos más novedosos para combatir la obesidad incluyen:
Microbioma intestinal, que consiste en probióticos personalizados para modular el metabolismo. Se trata de una técnica moderna que ha sido avalada por publicaciones especializadas como la revista Science, que en 2022 publicó un extenso estudio al respecto.
La lucha contra la obesidad requiere de enfoques integrales que incluyan cambios en la dieta, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.
Terapias cognitivo-conductuales, basadas en un enfoque psicológico que ayude a las personas a cambiar sus patrones de pensamiento y comportamiento relacionados con los alimentos y el ejercicio.
Cirugía bariátrica robótica, una opción poco invasiva y de pronta recuperación para personas con obesidad severa que no han respondido a otros tratamientos.
Fármacos GLP-1, como semaglutida (Wegovy) y tirzepatida (Mounjaro), que han logrado reducciones de peso de entre el 15 y el 20 por ciento en ensayos clínicos. Precisamente la semana pasada, la empresa Novo Nordisk informó de la llegada de la semaglutida de 2.4 mg a México a partir de abril de este año.
Se trata de un componente que “induce la pérdida de peso al reducir el hambre, aumentar la sensación de saciedad y, de esta manera, ayudar a las personas a comer menos y reducir su ingesta calórica”, según dijo la firma en un comunicado.

En varios países se ha señalado que los impuestos a las bebidas azucaradas han logrado reducir significativamente el consumo de estos productos. En México, su consumo se redujo 12 por ciento durante el primer año de su implementación. De acuerdo con el doctor Simón Barquera, del Instituto Nacional de Salud Pública de México, “los impuestos a refrescos en México salvarán unas 19 mil vidas en una década, por lo que éste es un modelo a seguir para toda Latinoamérica”.
En México, el consumo de bebidas azucaradas se redujo 12 por ciento durante el primer año de su implementación
En ese mismo sentido, el etiquetado frontal de advertencia en los productos ha conseguido que en países como Chile disminuyera la compra de productos altos en azúcar en 24 por ciento, según The Lancet.
Otra estrategia efectiva es el diseño urbano, como hizo el Ayuntamiento de Barcelona al promover las llamadas supermanzanas para incentivar que los ciudadanos caminen más.
La obesidad es un desafío complejo que exige colaboración entre gobiernos, industria y sociedad.
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Como dice Mike Vivas, director médico senior de Novo Nordisk México, “la obesidad no se trata únicamente de comer en exceso y llevar un estilo de vida sedentario. Es el resultado de una combinación de factores socioculturales, genéticos, ambientales, psicológicos y metabólicos. Y debido a esta complejidad, es importante abordarla desde una perspectiva multidisciplinaria para lograr un control efectivo del peso”.
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Periodista especializado en música, arte y cultura. 25 años de experiencia en radio y medios impresos.
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