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Ciencia y Saludmiércoles, 18 de marzo de 2026

¿Qué nos hace envejecer más?

El neurocientífico Francisco Mora Teruel desmonta mitos y destaca lo que sirve para no acelerar más de lo necesario esta etapa de la vida

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Marina Segura Ramos

Con motivo del lanzamiento de su último libro, El mito de la vejez. De la edad cronológica a la biológica, el doctor en neurociencias por la Universidad de Oxford, explica que la edad no está dictada solo por el calendario, sino sobre todo por nuestras decisiones, entorno y rutinas.

Entre los buenos hábitos, este divulgador científico destaca el de dormir lo suficiente y echarse una siesta diaria. ¿Pero qué significa dormir lo suficiente? Existen numerosas tablas que indican las horas de sueño recomendadas en las diferentes etapas de la vida. 

Como en todo hay excepciones. “Hay adultos que duermen menos de seis horas y se mantienen sanos” (los llamados Natural Short Sleepers) y otros que precisan “muchas horas de sueño (hasta 10 o 12), como los tenistas de élite (Federer) o algún científico (Einstein)”, añade el investigador.

Además, “parece ser que en el manejo de tareas críticas una siesta, de no más de 20 minutos, trasciende en una mejora de la alerta fisiológica y optimización de acometer tareas complejas con una perspectiva renovada tras el descanso”, añade el reconocido científico por sus aportaciones a la neuroeducación.

La edad biológica o la cronológica

El también miembro de la Real Academia de Medicina propone en “El mito de la vejez” calcular la edad biológica, que considera más fiable que la cronológica. Esta última “que simplemente indica de modo inamovible el número de años que se ha vivido, es, simplemente, el paso del tiempo o del calendario”.

Entre dos personas con una misma edad cronológica, la biológica es la que indicará la esperanza de vida pues representa el estado real de envejecimiento de sus células, tejidos y sistemas dependiendo de la genética, estilos de vida y medio ambiente.

“Refleja el estado funcional del cuerpo, con la ventaja de la posibilidad de ser modificada mejorando el cuidado y tratamiento médico de posibles patologías, así como la alimentación, medio ambiente, estrés, sueño ...”.

Discriminación por la edad

Sobre el edadismo, Mora califica de “paradoja curiosa” el hecho de que en las sociedades occidentales se considere un éxito una mayor esperanza de vida y, al mismo tiempo, hay un fenómeno creciente de discriminación social de los mayores.

En el libro se analiza también el papel emergente en la investigación de la medición de la edad biológica a través de los relojes epigenéticos y la controversia sobre su fiabilidad como biomarcadores, en especial al aplicarse en poblaciones muy diferentes.

El ritmo al que envejecemos está determinado, curiosamente, más por los hábitos de vida (70 por ciento) que por la genética (30 por ciento), concluye el autor de Neuroeducación y Lectura: de la emoción a la comprensión de las palabras.

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