Dices que la música de ABBA no envejece porque está muy bien grabada, lo que sucedió con muchos artistas de los setentas, ochentas y noventas. Pero luego la tecnología se democratizó y los altos estándares de calidad de sonido quizá se han perdido en el caso de muchos artistas, ¿no crees?
Sí, pero lo que realmente quise decir es que no sólo está bien grabada, sino también muy bien hecha. Si escuchas una gran canción de Bob Dylan, Aretha Franklin o los Rolling Stones, casi puedes adivinar cuándo se grabó. Se nota. Pero en el caso de ABBA, cuando escuchas “The Winner Takes It All” o “Dancing Queen”, no puedes precisar cuándo se hicieron porque suenan atemporales. De hecho actualmente es más popular ahora que cuando estaban activos, lo cual es interesante. Hay más gente escuchando a ABBA ahora que en 1975.
Dices que ABBA es otra banda subestimada por el establishment del rock. Y creo que lo más curioso es que, cuando se le critica a grupos como ellos, no se hace desde un juicio cualitativo de su música, sino sólo de cómo suenan.
Sí, muchísimo. Este tipo de música pop ligera nunca se ha tomado en serio. Ocurría lo mismo con la música de los sesentas, como las Supremes o Burt Bacharach, que en aquel entonces se consideraba música corta o pop comercial. Aunque hoy en día suena tan bien como todo lo demás. Quizás sea lo mismo ahora si escuchas a artistas como Chapel Roane o Charlie XX; la buena música pop que creo que perdurará. Creo que los críticos musicales provienen de una especie de tradición rockera que siempre subestima la música pop que encabeza las listas de éxitos.