Francisco Hernández Ramos y Guillermo Franco-guevara
Si de por sí es complicado encontrar cineastas que sean músicos, y viceversa, lo es aún más hallar a uno cuya creación sea tan inventiva, original e influyente para la cultura popular.
El diseño de audio en el cine de Lynch
Lynch tuvo una carrera musical y editó varios discos solistas, sin contar las bandas sonoras que produjo
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Tuvo unaconexión profunda con músicos como Trent Reznor y Angelo Badalamenti / EFE
El mundo perdió a uno de los directores más influyentes en la historia del cine, pero también a un creador que además fue pintor, escultor, youtuber, escritor y por supuesto músico.
El sonido es como una droga… Es tan puro su efecto, que funciona inmediatamente cuando entra a tus oídos– David Lynch, Cineasta
Creador alternativo por donde se le vea,Lynch fue una especie de símil de aquella generación de músicos que desde el underground asaltaron al mainstream luego de muchos años de picar piedra.
La influencia de la atmósfera “lynchiana” (término creado por The New York Times en la década de los 90) fue patente en decenas de músicos como Billy Corgan, Marilyn Manson, Moby, Pixies, Devo, This Mortal Coil, Bauhaus (estos últimos, además de los ya mencionados Pixies y Devo, hicieron el cover de “In Heaven” tema de la película Eraserhead); y sobre todo Trent Reznor, de Nine Inch Nails.
Lynch siempre recibió grandes elogios de la crítica por su originalidad. / Reuters
La conexión con Reznor es quizá la más profunda que haya tenido con algún músico, sin contar la que tuvo con Angelo Badalamenti, su compositor de cabecera. Entre Reznor y Lynch sucedieron obras debidas a la administración mutua: en “The Ruiner” del discoThe Downward Spiral, de 1994, Nine Inch Nails usa sampleos de la película The Elephant Man; unos pocos años después, Lynch recluta a Trent Reznor para el soundtrack de una de sus películas más extrañas, Lost Highway. Además de dirigir uno de los pocos videoclips que David Lynch dirigió en su vida “Came Back Haunted”, de Nine Inch Nails en 2013.
Y claro, tenemos que hablar de su obra musical en solitario. En 2001 lanzó BlueBob, junto a John Neff; un disco en el que explora el heavy metal, el surf y el rock and roll; su segundo álbum, Crazy Clown Time (2011), cuenta con la colaboración de Karen O y con un Grammy obtenido por mejor grabación electrónica por la canción “Good day Today”. Dos años después lanzaría otra producción discográfica titulada The Big Dream, en la que incluiría canciones como “I’m Waiting Here”, en la que se hizo acompañar de la cantante sueca Lykke Li, y “The Ballad of Hollis Brown”, original de Bob Dylan.
Finalmente, en agosto de 2024 vio la luz la última obra musical en la que se involucró, que fue el disco Cellophane Memories, de hecho su tercera colaboración al lado de Chrystabell, en una obra que además cuenta con créditos póstumos del propio Angelo Badalamenti, quien contribuyó con sintetizadores en los tracks “She Knew” y “So Much Love”.
Por supuesto, los soundtracks de sus películas también son inolvidables, algunos de ellos se colocaron entre los mejores scores y sincronizaciones de todos los tiempos: Blue Velvet, con una mezcla de música ambiental electrónica con la bellísima canción “Mysteries of Love”, cantada por Julee Cruise. Otro hito fue Lost Highway, donde el rock industrial, el heavy metal, la música clásica y el dark se funden para ambientar una de las películas más desconcertantes de su filmografía.
Hablar de David Lynch es hablar de carácter para ser testarudo ante el mundo y mostrar sus lados creativos de todas las formas posibles. Pintor que quería hacer ruidos al imaginarse, colgada en una pared, a su pintura animarse mágicamente y de pronto para iniciar su proceso creativo topándose con el cine en el camino. Pintor que proclamaba que la vida residía en ser feliz con tus obsesiones íntimas, sin importar lo oscuro, extravagante o deprimente. Para él, hacer ruido para sus imágenes era un éxtasis, una operación creativa que consistía en una red de sus obsesiones, declarando en una entrevista que “el sonido es como una droga… Es algo tan puro su efecto, que funciona inmediatamente cuando entra a tus oídos”.
También declararía que “el cine es sonido e imagen moviéndose juntos a través del tiempo”, mantra que repetiría en cada uno de sus proyectos, iniciando con el corto The Grandmother, cuya colaboración con Alan Splet -siendo ambos aún estudiantes- lo definiría para toda su carrera. The Grandmother comienza con un drone metálico que ilustra una sencilla animación sobre la concepción de un niño por una pareja normal. Contando con sonidos guturales, Lynch muestra la monstruosidad diaria, plana y simple de unos padres violentos en un infierno doméstico donde el niño se tiene que refugiar en su imaginación y en la protección de su abuela, mientras que Splet plasma el ambiente con efectos de sordina y con el sonido de una fábrica adyacente a la casa.
David Lynch durante la filmación de Dune (1984) / @UniversalPics
Con su colaboración imprescindible en los tres primeros proyectos de Lynch, la capacidad de Alan Splet definió el terreno auditivo para Eraserhead, The Elephant Man y Dune, además de Blue Velvet, tan diferentes en fotografía y estilo narrativo pero constante en la personalidad auditiva con diseños exagerados para situaciones normales, pero identificados con sonidos específicos como un radiador, la lluvia o los suspiros románticos combinados con sangre saliendo de unos pollos mecánicos, gusanos gigantes de Arrakis o gritos de placer de un asmático psicópata asesino.
Esa dualidad entre la imaginación y la realidad es lo que siempre fue la vida en la cabeza de Lynch y que se completa con el trabajo auditivo de Splet. Imagen y sonido conectados por historias que son pesadillas, un viaje surrealista a través de la obsesión por la dualidad normalidad-monstruosidad. Imagen y sonido que nos enseñan nuestro subconsciente mientras nuestros ojos y mente no lo cree posible. Asombro ante lo que se oculta, ante lo que está presente, pero no lo reconocemos. Asombro ante nuestros miedos y nuestros deseos que, con sonidos e imagen, se hacen personajes frente a nosotros.