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La novela “Lolita” de Vladimir Nabokov generó polémica desde antes de ser editada / Foto: Cortesía Anagrama
El caso de la red de abuso de menores encabezada por el magnate y delincuente sexual Jeffrey Epstein, fallecido en 2019, sigue salpicando a famosos personajes de los más diversos rubros de la sociedad, aumentando tanto el morbo como la indignación.
En las últimas fotos publicadas de su expediente por la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, aparecieron los rostros del filósofo Noam Chomsky, el cineasta Woody Allen y el magnate tecnológico Bill Gates, por decir algunos. Su aparición, si bien no los vuelve culpables inmediatos, sí ha resultado incómoda y sospechosa para los ojos del mundo.
En las fotos también aparecen fragmentos de cuerpos femeninos, presuntas víctimas de Epstein, sobre los que se pueden ver algunas palabras escritas en inglés. Se tratan de citas directas de la mil veces polémica novela “Lolita”, del escritor ruso, nacionalizado estadounidense Vladimir Nabokov, libro que por cierto, el pasado mes de septiembre, cumplió 50 años de su primera publicación.
De hecho, en una de las fotos aparece un ejemplar de la obra en la que se leen las primeras líneas del segundo párrafo de la novela sobre un pie femenino: “Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con su metro cuarenta y ocho de estatura, sobre un pie enfundado en un calcetín”
La presencia de esta novela ha llamado la atención ya que la trama de la obra se refiere al relato con el que “Humbert Humbert”, un hombre de 40 años, que siente deseos sexuales por niñas púberes de entre nueve y 14 años a las que llama “nínfulas”, trata de justificar ante un hipotético jurado su obsesión por una niña de 12 años.
Sin embargo, la polémica sobre el contenido del libro precede incluso a su publicación. En un artículo de la Cornell University se menciona que varios amigos de Nabokov trataron de converncerlo de que no publicara el libro, por las polémicas que generaría. Casi lo logran de no haber sido por su esposa, Véra Nabokov, quien lo convención de seguir adelante.
Al final la obra se publicó primero en París, Francia, bajo el sello de la editorial The Olympia Press, que, se dice era conocida principalmente por sus publicaciones pornográficas, aunque en su catálogo tenía obras de escritores clásicos como Samule Beckett y Henry Miller.
Francia entonces ardió en el escándalo, censuró el libro, prohibido de igual forma en Inglaterra y Bélgica. Esto sólo funcionó para que las ventas aumentaran y provocó que en Estados Unidos los editores se negaran a arriesgarse a publicarlo. Tuvieron que pasar tres años para que tuviera su edición en el país vecino.
Pero la pugna no sólo se dio en el terreno comercial, también sucedió en el de la calidad literaria. Hay una carta mecanografiada que muestra el Cornell University, en la que Nabokov en 1956 habla sobre la posibilidad de hacer la edición estadounidense.
“Sé que Lolita es, hasta ahora, mi mejor libro. Me apoyo con calma en mi convicción de que es una obra de arte seria y que ningún tribunal podría probar que es ‘lasciva y libertina’. Todas las categorías, por supuesto, se clasifican entre sí: una comedia costumbrista escrita por un buen poeta puede tener su lado ‘lascivo’; pero ‘Lolita’ es una tragedia. La ‘pornografía’ no es una imagen sacada de contexto, la pornografía es una actitud y una intención. Lo trágico y lo obsceno se excluyen mutuamente”, justificó Nabokov entonces, quien decía que su obra tenia una campaña a favor de varios escritores.
Sobre las pasiones que pueda provocar la novela, la fallecida autora británica A. S. Byatt en un documental sobre Lolita defendió la obra argumentando que, si bien, la literatura puede excitar lo sentidos, incluso más que la pornografía, la novela se desarrolla como un conflicto moral pues se refiere desde el principio a las afectaciones psicológicas de “Humbert”, su protagonista.
El debate es amplio, hay artículos en el presente que aseguran que ante nuevas lecturas de la obra no se puede negar que se trata simplemente de la narración de la violación a una menor de edad —inspirado en un caso real—. Si el lector quiere saber más del tema, la escritora Ana Clavel desarrolló un extenso ensayo que titulo Territorio Lolita.