La exposición reúne más de 70 obras de 27 artistas y colectivos que reflejan la evolución del movimiento desde sus orígenes hasta las nuevas propuestas
La muestra “Fútbol y Arte. Esa misma emoción” reúne obras, archivos históricos y objetos emblemáticos del balompié para ofrecer una mirada crítica y cultural rumbo a la justa mundialista
Esta edición se proyectará en las tres sedes del inmueble: Xoco, De las Artes y Chapultepec; así como en el Cinematógrafo del Chopo y el Centro Cultural Universitario
El libro reseña la llamada "batalla del britpop" / Foto: Cortesía/Libros Cúpula
“Nos comportamos como unos mierdas… pero, joder, ¿por qué no? Necesitábamos un poco de agitación”, así recordaba Liam Gallagher, el líder de la banda británica Oasis, aquellos años en los que él y sus compañeros entablaron una muy encendida rivalidad con los integrantes de Blur, en la década de 1990.
La disputa por las ventas y número de fans fue tan escandalosa y musicalmente excelsa que en los anales de la historia del rock británico es conocida como “la batalla del britpop”, subgénero del rock alternativo del Reino Unido, del cual entonces a ambas bandas se les consideraba las máximas representantes.
Sin embargo, para los integrantes de Oasis —según relataron en una serie de entrevistas publicadas íntegras y sin edición en el libro “Oasis. Supersonic”, dela editorial Libros Cúpula— el suceso no significó una afrenta personal que les quitara el sueño, pues ellos, según dicen, ni siquiera se sentían parte del britpop.
“Nos metieron en ese saco. Pero yo estaba en plan: ‘Nosotros no somos britpop, no somos Camden (barrio londinense famoso por su escena punk-rock)’. Siempre nos imaginé como una banda de rock and roll propiamente dicha, un poco más real. Ellos eran un poco más ligeros y un poco estúpidos, un poco tontos y, no sé, había algo cómico en ellos”, decía Liam, respecto a Blur, pero también a Pulp y The Verve.
Más adelante, Noel Gallagher da a entender que aparte de la música sí había diferencias regionales: “Siempre encajamos bien con la gente del norte, pero todos los que están por debajo de Watford, sinceramente, se podían ir a tomar por el culo por lo que a nosotros respectaba”. Oasis era una banda proveniente de la clase obrera del norte de Inglaterra, mientras que Blur nació en el sur, entre hijos de clasemedieros.
El primer roce con Blur, cuenta Noel, sucedió una vez que los invitaron a The Good Mixer, un pub en Camden, donde estaban jugando billar y se encontraron a Graham Coxon, guitarrista y corista de su próximo rival. Dicen que sin afán de insultarlo, siendo ellos mismos y en pleno “cachondeo” comenzaron a burlarse de él. Algo que por supuesto a Coxon no le gustó. La entrevista no es clara del todo, pero se entiende que estas actitudes sucedieron en más de una ocasión.
“Nunca fue algo malicioso, eran sólo cosas como tirarle una uva a la cabeza o algo así cuando entraba en la sala, o quitarle el cigarrillo de la boca a Alex (Alex James, el bajista de Blur) y cosas así. Solo le quité las gafas a Graham, fue solo una broma. Les pellizcaba el culo, solo para reírnos”, dijo Liam.
El 14 de agosto de 1995, todo explotó, pues Blur lanzó su famoso sencillo “Country House”, el mismo día que Oasis sacó “Roll with It”. Esto a pesar de que Oasis postergó dos veces la fecha del lanzamiento para evitar que se empalmaran. ¿Una provocación? ¿Una declaración de guerra?
Aunque, dicen que los Oasis se lo tomaron más en serio en ese instante, en el libro ellos aseguran que realmente lo vieron como una “inteligente estrategia de marketing”. “Bien hecho Graham. No le hizo daño a nadie, ¿verdad? Eso no había pasado desde los Beatles y los Stones, ¿sabes?”, dice Bonehead. Pero Blur ganó aquella vez en número de ventas.
“Los medios de comunicación nos estaban poniendo a todos en contra. No era fabricado, era muy muy real. Algunas de las cosas que se dijeron fueron totalmente innecesarias. Personalmente estaba colocadísimo la mayor parte del tiempo y muy dispuesto para una pelea verbal”, dice Noel, que una vez deseó en una entrevista que los de Blur fueran infectados con sida, cosa que asegura fue en tono sarcástico y en broma.
Al final de ese fragmento de la entrevista la banda asume que el evento, como en las peleas de box, fue beneficioso para ambos y también para la historia de la música: “Pensándolo ahora, creo que es uno de los grandes episodios de la música pop británica; fue increíble. El país se paralizó por la música ¿y cómo no íbamos a dar ahora todos nosotros, como fans de la música, cualquier cosa por volver a aquellos días? Ahora la música es una mierda”, se lee a Noel.