Lo público de las desapariciones lo dejó en segundo plano para centrarse en la intimidad y cotidianidad de quienes cuentan con algún ser querido víctima de desaparición forzada
La exposición reúne más de 70 obras de 27 artistas y colectivos que reflejan la evolución del movimiento desde sus orígenes hasta las nuevas propuestas
La muestra “Fútbol y Arte. Esa misma emoción” reúne obras, archivos históricos y objetos emblemáticos del balompié para ofrecer una mirada crítica y cultural rumbo a la justa mundialista
Esta edición se proyectará en las tres sedes del inmueble: Xoco, De las Artes y Chapultepec; así como en el Cinematógrafo del Chopo y el Centro Cultural Universitario
Imanol Caneyada presenta nuevo libro “Cuerpos sin nombre” / Cortesía: Editorial Planeta
Contrario a su costumbre de cultivar el hiperrealismo social para tratar el tema de las desapariciones forzadas, en su nueva novela “Cuerpos sin nombre”, el escritor mexicano de origen vasco, Imanol Caneyada recurrió a los misterios de la literatura de lo insólito, la fantasía y el horror, ante el riesgo de caer en la repetición de elementos dichos hasta el cansancio.
“Las desapariciones forzadas son un tema que se ha silenciado de manera muy estratégica, del que se habla poco y cuando se menciona incluso provoca un cierto hartazgo. Pero estamos hablando de cientos de miles de personas que en este país han desaparecido y de que mañana tu hermano o tu hermana, tu hija o tu hijo puede desaparecer”, dice en entrevista virtual con El Sol de México.
“Y sin embargo hay una especie de indiferencia por parte de las autoridades, que más que sólo indiferencia tienen una incapacidad absoluta y una colusión demostrada”, afirma Caneyada, quien ha analizado diversos casos de abuso de autoridad, que luego son encubiertos simplemente con “el marasmo del crimen organizado”.
El autor explica que, si bien toda la novela es referencial a una problemática real y bien documentada, dice que en esta ocasión “lo público de las desapariciones” lo dejó en segundo plano para centrarse en “la intimidad y cotidianidad” de quienes cuentan con algún ser querido víctima de desaparición forzada.
“Creo que esa es la gran herida que es importante que entendamos: ¿cómo impacta todo esto en los individuos? Porque en la parte política sabemos más cómo lo hace y que se utiliza como una herramienta de golpeteo entre partidos y entre facciones, pero que realmente les importa un carajo”, reflexiona.
“¿Cómo le hace un padre de familia que tiene a su hija ausente que no sabe si está muerta o está viva? ¿Cómo le hace para trabajar y regresar a su casa? ¿Cómo le hace para ver a los ojos a su mujer? ¿Y cómo le hace ella para seguir viviendo?”, agrega el autor, que con estas preguntas introduce el argumento de la novela, la cual también presenta tintes del género negro.
Ahondando más en las razones por las que Imanol Caneyada decidió escribir desde lo insólito y fantástico, apunta que se debe a que “la literatura nos permite entrar a terrenos que no deben de tener una explicación real, para luego buscar significados detrás de símbolos que pueden ser más contundentes que la realidad misma”.
“El periodismo, la sociología e incluso la propia literatura habla de una ‘enfermedad en el cuerpo social’, pero la literatura fantástica me ha permitido materializar esa enfermedad en los cuerpos de las familias que tienen perdido a alguien y lo están buscando.
“Esa enfermedad que en la novela se manifiesta como abscesos que aparecen de la noche a la mañana y que adquieren el rostro de los seres ausentes, provoca que las autoridades sospechen de ellos y hagan un cerco sanitario en torno a ellos. Eso me ha permitido que la metáfora, que se ha desgastado de tanto usarse, llegue a un punto límite”, explica.
Esta no es la única metáfora llevada al límite, sino que hay varias, entre ellas la deshumanización de las autoridades, las cuales se describen como seres repulsivos e informes, con algunas características reptilianas para así representar “la degradación institucional y de quienes trabajan en ellas, que han llegado a indignantes grados de indiferencia”.
Esta no es la primera vez que Caneyada explora otros géneros de la ficción, anteriormente publicó “Nómadas”, con la que ganó el Premio Bellas Artes de Novela José Rubén Romero en 2020 y con la que incursionó en la escritura distópica. Dice Caneyada que estas formas de escritura son un síntoma cada vez más frecuente en América Latina, que ha tenido que inventar nuevas formas de contar sus propios horrores y tragedias.