Soler antes ya había escrito un par de letras para la banda de rock Santa Sabina las cuales se pueden escuchar en las plataformas musicales. Una de ellas es “Los peces del viento”, a la cual dice el autor “no le ha ido nada mal”.
Didáctica parcial
El túnel del tiempo
Serrat es un poeta
Un hecho que él reconoce como hijo de exiliados barceloneses que mantuvieron en vida su lengua, en parte por las canciones que Serrat cantaba en catalán y, que es a decir de Soler “la parte más íntima” de todo su cancionero.
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Jordi Soler relata en su libro la aventura de escribir una canción con su amigo Joan Manuel Serrat / Foto: Aurelio Magaña/El Occidental
El libro “Y uno se cree”, en el que Jordi Soler relata cómo fue que comenzó a escribir una canción con su amigoJoan Manuel Serratdesde que éste le envió un mail en febrero de 2021, ya lleva meses en el mercado y fue presentado por ambos en la pasada Feria del Libro de Guadalajara. Sin embargo, nadie ha escuchado aquella canción. ¿Por qué?
Al preguntarle a Jordi Soler, en entrevista con El Sol de México, sobre el valor que tiene este libro como testimonio de un trabajo que parece en peligro de extinción, por el uso de Inteligencia Artificial y el hiperacelerado consumo de la industria musical, se avista la respuesta.
“Este libro es en primer lugar un rebelarnos contra la inmediatez, el utilitarismo y las cosas prácticas. Hacer una canción no sirve para nada y sirve para todo. El proceso de sentarnos a escribirla y de invertir mucho tiempo en ella ha sido maravilloso.
“Serrat asegura que va a salir la canción y yo le creo, pero no tenemos ninguna prisa. Es un proceso que entre más se demore mejor saldrá. Yo trabajo así, tardándome tres o cuatro años en escribir mis libros y él igual tarda años en hacer sus álbumes. De manera que vamos a contratiempo del siglo XXI y eso es lo que más me gusta de toda esta aventura”.
“Un día hablando de esto con un colega escritor, me dijo: ‘Pues tendrías que escribir esto porque es una cosa rarísima que Serrat escriba a cuatro manos. De hecho, no sé si existe el precedente’; y luego hablé con mis editoras a las que les pareció una buena idea. Fue entonces que pensé en que el equivocado en pensar que no era tan necesario era yo”.
Aparte de estas experiencias, asegura que su relación más cercana con la música fue cuando trabajó como director de la estación mexicana de radio Rock 101. Ahora lo que ama es escuchar una frecuencia belga de música clásica.
Una de las virtudes del libro es que permite conocer el proceso casi artesanal de la canción. Desde la métrica solicitada por Joan Manuel Serrat para efectuar las primeras aproximaciones, hasta el contenido de la historia que cuenta, inspirada en una lectura que Serrat hizo de la novela de Jordi Soler “Ese príncipe que fui”, sobre el último heredero del emperador Moctezuma.
“Yo traté de que fuera una cosa didáctica y se entendiera. No es toda la canción la que puse en el libro ni será exactamente igual. Lo hicimos así porque obviamente la van a subir a Tik-Tok y nos joden todo el proyecto. Pero creo que sí da una idea de cómo trabajamos, aunque de hecho es mucho más larga toda la canción.
“Igual hemos pensado que nos saldría una ópera de ahí, una cosa más dramática; porque la historia del personaje de la de la canción, es una reina indígena que va por la selva y, pues, se presta para una puesta en escena, tipo David Lynch, por supuesto”, dice casi riendo.
El escritor Jordi Soler presenta el libro "Y uno se cree" / Foto Nadya Murillo/ El Sol de México
Otra de las características de esta crónica es el poner de manifiesto a través de los recuerdos del autor, cómo la música y la literatura, la melodía y las letras, sirven como depositarios de la memoria, en las que bien se puede condensar la vida personal, tanto la infancia y la adolescencia, como la historia de una nación, como lo fue la que cargaron quienes vivieron el exilio español.
“La música es el túnel del tiempo. Vas caminando por la calle y oyes una canción y ahí opera la memoria, para luego, hacerte regresar a un momento de tu vida y estar ahí: un viejo amor, un afecto muy importante y una aventura que puede quedar sellada para siempre con una canción”, dice el escritor.
“Mis novelas están escritas desde la memoria. Tengo un plato de mi memoria del que tengo un extraño recuerdo de cuando era niño, que es un momento al que a veces he referido explícitamente, como en este libro; y con la música opera exactamente igual, la música es memoria, si hoy nos gusta una canción del pasado es porque logró dejar algo en nuestro disco duro”, agrega.
Para Jordi Soler el reciente nombramiento de Serrat con el Doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad de Guadalajara, así como su pasado reconocimiento con el premio Princesa de Asturias en 2024, es a su vez el reconocimiento al poeta, aparte de músico “que tiene mucho que enseñar”.
“Yo creo que Serrat es un poeta. Yo siempre lo he dicho, por escrito y cada vez que me piden una opinión sobre él. Es un poeta que tiene unos versos perfectos, redondos y conmovedores. La sustancia de su música es esa. Es un poeta un poco a lo Bob Dylan, un poco a lo Leonard Cohen, pero en otro tono, el nuestro y del Mediterráneo”.