La Chula Zapata celebra una década de voguing en México
El activista mexicano encontró un espacio seguro en el género dancístico urbano surgido en Nueva York en los años 70. Habla del surgimiento de esta tendencia en México
Considera que los crímenes de odio siguen ahí, y que por ello seguimos siendo el segundo país con más crímenes de odio. “Entonces una sale a la calle y se enfrenta al peligro pensando en quizás no voy a regresar a mi casa”.
Del Ballroom al mainstream
Amaro identifica un grupo específico dentro de la comunidad LGBTQ+ donde encuentra libertad y seguridad: los Ballrooms, reconocidos por la práctica del voguing
Este concepto urbano tuvo un auge importante en los últimos años, gracias a la serie Pose de Netflix, inspirada en esta tendencia.
Pero este tipo de baile lleva un importante mensaje de inclusión y de autoestima que se traduce en cada temática de los concursos.
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Amaro cuenta que los ballrooms son espacios seguros para practicar el voguing, / Foto: Cortesía @mhorte3
En las avenidas, en las banquetas, en las tiendas… en todas partes de la ciudad, Amaro Bautista, alias “La Chula Zapata”, siente el peso de las miradas. Piensa que tal vez las personas lo miren sorprendidos, con admiración o quizás con burla, pero por lo regular, dice, es con odio.
Está cansado de lidiar todos los días con esto, incluso teme que un día no pueda llegar a casa, pues siente que su vida, a diario, está en peligro. En entrevista, Amaro expresa su preocupación en cuanto a la inclusión, debido a que considera que la sociedad está dando un paso atrás en este tema.
“Antes, podía vestirme como quisiera o de manera quizás más femenina, pero me cansé de estar lidiando con las miradas, es un poquito incómodo. Entonces, pues ya lo hago a veces sí y a veces no. Pero siempre voy así travestida, o sea, nunca como drag, sólo travesti.
“Sigo conservando mi bigote, pero llevo aretes, me pongo tacones, soy como un género fluido, y pues los demás no saben qué soy. Actualmente, cuando me visto así, sólo busco a la gente con la que me siento seguro. Y si estoy con ellos, pues voy a los tacos y salimos a bailar pero juntas, o sea, como que si yo voy sola me cuestiono o no me siento con la energía suficiente para enfrentar los juicios hacia mí”.
Amaro piensa que como sociedad hemos avanzado en algunos temas de derechos, pero que los discursos políticos aquí y en otros países han cambiado, resaltando de nuevo valores familiares, o que sólo hay dos géneros. “Somos más visibles, la gente empieza a discriminarnos de manera más directa, más violenta, escudándose en esos discursos y atacando directamente a la comunidad LGBTQ+”, dice.
Al hablar de grupos en los que puede sentirse seguro, Amaro habla de uno en específico donde se siente libre, al igual que una gran cantidad de personas de la comunidad LGBTQ+, los Ballrooms, espacios donde se practica el voguing.
El voguing nació en los años sesentas y setentas, en Harlem, Nueva York, dentro de los llamados Ballrooms, espacios seguros creados por las comunidades afroamericanas y latinas LGBTQ+ —en su mayoría personas trans y drag queens— que eran marginadas de los concursos de belleza y del mundo del espectáculo tradicional.
En esos Balls, los participantes desfilaban y competían por trofeos representando “casas” (familias elegidas con madres o padres que guiaban a sus miembros). Ahí surgió el voguing, baile considerado como una forma de expresión, resistencia y orgullo. Su nombre viene de la revista Vogue, pues los bailarines imitaban las poses angulosas y elegantes de las modelos de moda, pero con una energía mucho más intensa y teatral.
El 22 de noviembre llevarán a cabo una de estas fiestas en el Centro Cultural de España de la CDMX / Cortesía @xos.pab
En 1990, Madonna lanzó su icónica canción “Vogue”, inspirada directamente en el estilo de baile que conoció gracias a su amistad con José y Luis Xtravaganza, miembros de la House of Xtravaganza, una de las casas legendarias de los Ballrooms de Nueva York. Ellos le enseñaron los movimientos y la introdujeron en esa escena underground.
“Después del éxito de la serie Pose, en México algunos bailarines y bailarinas comienzan a interesarse por el Voguing. Viajan y lo conocen a partir de 2013 o 2014. Fue hasta 2015 cuando inicia este movimiento en nuestro país. Lo comienzan a bailar algunas personas, entre ellas Annia Cabañas, mejor conocida como Annia Ninja, quien es de las primeras que comienza a enseñarlo aquí”.
Después del éxito de la serie Pose, en México algunos bailarines y bailarinas comienzan a interesarse por el Voguing, conociéndolo a partir de 2013 o 2014 y empezando el movimiento formalmente en 2015
Poco después, “La Chula” se integra a este género dancístico convirtiéndose en un miembro activo de la comunidad del voguing, y describe algunos aspectos que son diferentes a los originales de Estados Unidos.
“En 2015 comienzan a hacer prácticas públicas atrás del Hemiciclo Juárez, ahí en el centro, en la Alameda y también en el bar La Purísima, sobre República de Cuba. Así comienza a haber más espacios para bailar voguing, empiezan a practicarlo a través de los videos de YouTube o de las clases que habían tomado las propias personas que fueron a Estados Unidos y fue así como se empezó a crear una gran comunidad voguing en México.
“Lo que los diferencia de los originales es la parte de las “casas’, que a diferencia de Nueva York, aquí no son espacios físicos, pero sí existen las ‘madrex’ o ‘padrex’, denominados así por el lenguaje inclusivo; sin embargo no dan alojamiento a personas de la comunidad a manera de hospicio, pero sí se encargan de inculcar el baile como una manera de cultura cívica.
“Es un líder que guía a las otras personas desde varios aspectos. Primero forman las ‘casas’, que funcionan no sólo como un espacio de entrenamiento sino a su vez, como una agrupación de amigos que entrenan juntos, y conforme pasa el tiempo se empiezan a convertir en una red de apoyo e incluso en una familia. Así, el lazo pues se vuelve más fuerte”.
Hay una categoría que se llama Face, sólo para personas morenas o como ellos la llaman, "para personas prietas" / Cortesía @elojodejesus
El experto cuenta que los Balls mexicanos son espacios de competencia donde se retoma la dinámica de los originales, porque, “hay varias categorías de baile, de performance, de moda, donde uno camina en la pasarela. Hay jueces que te califican y te dan tempos (velocidad o ritmo dentro de una competición) para saber si pasas o no a la final y sigues batallando, hasta que ganas.
“Hay una persona en la música, un DJ, y personas en el micrófono acompañando a los bailarines… Y están las vogueras, que tienen una casa o no, pero participan. La gente empieza a quedar en la calle y a juntarse en cierto horario. Y al mismo tiempo los preparan para bailar y competir. A veces puedes ganar dinero o un premio, un reconocimiento”.
Diferentes historias se generan alrededor de estos ambientes, que al igual que muestra la serie Pose, están relacionadas con jóvenes de la comunidad LGBTQ+, que se encuentran enfrentando diferentes problemáticas de homofobia dentro de su propia familia o conflictos de identidad de género. “Aquí encuentras un lugar donde puedes ser tú mismo sin prejuicios, aquí puedes venir a jotear sin ningún problema, hablar de temas que en otros espacios no se tocan. Es el espacio donde la gente puede llegar a aclarar sus dudas o sus afirmaciones alrededor de su identidad”.
“La comunidad voguing en México ya es muy grande, hay en diferentes estados, aquí en CdMx puede haber un evento cada 15 días o cada 20. Hay algunos Balls donde uno quiere divertirse y el tema es alguna caricatura, por ejemplo Toy Story, y todos van caracterizados de ese tema. Luego hay otros relacionados más con moda, y otros con temas más actuales o políticos, como la contaminación ambiental; hubo un Ball que organicé sobre las personas prietas y Palestina. También uno relacionado con la ley y la policía”.
Cuenta que hay una categoría que se llama Face o Rostro que también se practica en Nueva York, “en esta caminan personas con rasgos muy bellos, diferentes a los de origen mexicano. Y a su vez se abrió una categoría sólo para personas morenas, o para personas prietas, como se denominó la categoría”.
El próximo 22 de noviembre, Amaro llevará a cabo un Ball titulado Tacones Lejanos, inspirado en el filme de Pedro Almodóvar, con el que celebra diez años del surgimiento del voguing, en el Centro Cultural de España, ubicado en República de Cuba 18, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La entrada es libre.