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La base del sonido de Apocalyptica es el cello; el grupo hará gira en México / Cortesía: Apocalyptica
Más como músicos de orquesta que como estrellas del metal, los chelistas de la agrupación finlandesa Apocalyptica consideran que los cambios, las fusiones y variaciones son siempre buenos signos. A eso se han dedicado desde su fundación en 1992, tiempo durante el cual han concebido inmortales arreglos de clásicos del hard rock y el heavy metal, además composiciones propias.
Es por eso que miran con buenos ojos que cada vez más géneros incluyan en sus canciones música para orquesta y también viceversa, según dijo Eicca Toppinen, miembro fundador del trío, en conferencia, con motivo del esperado regreso de Apocalyptica a México.
“No voy a analizar ningún género en particular, pero si las formas de hacer música se están fusionando es porque es lo que se necesita en un mundo que está en constante cambio. Incluso la música clásica necesita encontrar maneras de volver a conectar con el público”, dice el instrumentista, que afirma que se han visto tentados a colaborar en otros géneros como la música electrónica.
“Creo que es genial que la gente pruebe cosas nuevas, tengan éxito o no. No todas las cosas nuevas tienen que revolucionarlo todo. Cuando pruebas algo distinto no es obligatorio tener el éxito al 100 por ciento desde un principio. Lo importante es intentarlo… Pero eso sí, siempre hemos estado tentados a hacer cosas que nos exciten, que nos sigan haciendo Apocalyptica”, agrega el músico.
Al escucharlos hablar, se nota que este pensamiento de transgresión, los músicos también lo han puesto en práctica de algún modo en su más reciente producción discográfica “Plays Metallica, Vol. 2”, el cual lanzaron el año pasado, como continuación de su primer álbum “Plays Mettalica by Four Cellos”, de 1996.
En aquellos tiempos, dicen, les costaba mucho más trabajo hacer las adaptaciones —al grado que tuvieron que limitar su repertorio—, pero ahora buscan, aparte de homenajear a la banda estadounidense, liderada por James Hetfield, elevarla a algo aún más emocionante.
“Creo que ningún riff en particular es realmente difícil para nosotros, porque ya hemos aprendido a tocarlo. Para este último álbum, teníamos que sentir que cada versión de Apocalyptica representaba algo nuevo para Metallica. Teníamos que aportar una nueva perspectiva. Necesitábamos ofrecer una nueva visión de la música de Metallica”, dijo Eicca Toppinen.
Así fue como probaron arreglos de un gran número de canciones, sólo seleccionaron las que mejor simbiosis hicieron con el espíritu de la banda: “No queríamos cambiar la música de Metallica sólo por cambiarla. Tenía que surgir de manera muy natural”, agregó el chelista, que aseguró que, aunque lo último de Metallica es bueno, no daba los mejores resultados en versiones instrumentales.
“Como saben, en el mundo de la música clásica, los músicos y las orquestas interpretamos las mismas canciones y composiciones una y otra vez. Pero también sucede aquí, cuando tocamos música de Metallica, necesitamos que los músicos encuentren algo mágico en esa pieza, y además, debemos aportar nuestro toque personal.
“Y si logramos alcanzar esa magia, entonces ahí reside la singularidad de nuestra versión”, explica Paavo Lötjönen, quien se integra a la conversación después de estar conduciendo en medio de una temprana noche, pues en Helsinki, la capital de Finlandia oscurece a las 16:00 horas.
Sobre sus próximas presentaciones en México, los músicos dicen estar muy contentos, porque ahora se presentarán en lugares a los que no habían llegado antes, además de que siempre se han llevado muy buenas experiencias del país, donde han logrado una gran conexión que, aunque tratan de explicarla con teoría musical, no terminan de comprender.
“La oscuridad y la cantidad de bandas de metal en Finlandia es una cuestión de mentalidad y tradición musical. La música finlandesa siempre ha sido bastante melancólica, es algo que está en la forma de pensar.
“Básicamente, creemos que la música que está en tonos mayores es alegre y no perfecta, mientras que la música notable y hermosa es aquella que está en modo menor, la cual es un poco triste y melancólica. Tal vez a ustedes los mexicanos les guste también eso… pero no tengo idea porqué”, dice Paavo Lötjönen, a quien le preguntan, tal vez teniendo en mente el nombre de la banda, cuál canción tocarían si estuvieran en el final del mundo.
“No tocaríamos ninguna canción en el fin del mundo. Necesitamos tocar música hoy y disfrutar la vida, hay cosas importantes y hermosos momentos. No hay nada en el fin del mundo”, dice sonriendo, y sugiere que tal vez no sería tan malo “que la madre naturaleza hiciera catarsis y se deshiciera por fin de todos nosotros”.
Apocalyptica llegará a Querétaro el 20 de noviembre; el 21 en San Luis Potosí, el 22 en Puebla, el 23 en Toluca. Y finalmente se presentarán en Guadalajara el 25 de noviembre, para de ahí partir hasta Alemania.