Laskaar: Un manifiesto sin género
Criado entre culturas y ritmos, el músico redefine su canto en español abrazando su identidad queer; lanza nueva producción titulada Transforma, la cual exige respeto y rompe etiquetas
Gerardo León / El Sol de México
“He intentado dejar de hacer música desde hace muchos años y me he dado cuenta que ser músico es igual que ser gay, no es algo que yo elegí, sino algo que me ha elegido a mí”, dice el cantante y productor Laskaar.
Sin embargo, su poder de asombro lo lleva a describir momentos y experiencias en cada letra y sonido que crea, los cuales se convierten en su principal motivación.
“Llevo muchas culturas dentro de mí porque me crié con un padre y una madre que son de Andalucía, del sur de España. Pero nací en Suiza y he estado ahí mi vida entera.
Su sonido fusiona soul, R&B contemporáneo, trap, house, drum’n’bass y electrónica, reflejando su identidad híbrida.
Recientemente, lanzó su nueva producción Transofrma, un álbum que amplía su universo sonoro y celebra la autoexpresión sin miedo
“La música ha cambiado mi vida, empecé haciendo música soul, R&B, electrónica y cantando en inglés”.
Aprendió a abrazar su lengua
Afirma que cantantes como Ricky Martin lo motivaron a continuar cantando en español, idioma con el que para él resultaba complicado expresar lo que una letra podía contener.
“Aunque me he criado con ese idioma, no lo veía de esa manera. Pensaba en cómo Ricky Martin, un artista así, puede hacer música en este idioma con una manera nueva, con un nuevo approach que sea fresco y diferente”.
“Manzano fue telonero de un concierto de Beyoncé en su Renaissance Tour, falleció el año pasado”.
“Porque al final la música también es vibración, luego nosotros la empezamos a clasificar, pero en un principio, es una vibración universal, y eso es lo que intento hacer con mi música”.
Esa mezcla también se traduce en la carga emocional y política que recorre su nuevo repertorio. Cada track, explica, tiene una urgencia expresiva muy marcada.
“Viendo todo este repertorio musical y cada canción, creo que tenemos una especie de gritar, no de protesta, pero a lo mejor de expresión muy fuerte en cuanto a género, libertad de expresión en cuestión de lo personal”.
No quería que lo encasillaran
Pero algo cambió. Dice que llegó un punto en el que entendió que hablar desde su verdad, era una necesidad artística… y política.
También incorporó referencias que dialogan con la cultura queer.
“Al final también hago una referencia cantando Tira la copa, que no sé si conoces esa referencia, pero era de una cantante de Ópera trans que se llama Manuela Trasobares.
Su producción se convierte en más que un conjunto de canciones; es un manifiesto personal y comunitario que lo reconcilia consigo mismo y, al mismo tiempo, abre caminos a quienes aún dudan de su voz.
Cuenta también que el mensaje de inclusión no busca una súplica, sino una postura firme.
“Creo que en esos momentos te das un poco de cuenta donde hay esa exclusión. Cuando en realidad, aparte de ser artista LGTBQ+, soy artista y hago música que también puede llegarle a toda la gente”, enfatiza.
Tal vez, Anna Wintour, Naomi Campbell o el rey Carlos III no sepan de mí, pero yo sé mucho de ellos. Más de 25 años de trayectoria periodística.































