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Culturamartes, 18 de noviembre de 2025

Robar una obra invaluable puede ser sencillo, sacarle provecho no tanto

Aunque es muy difícil ganar dinero con las obras robadas recientemente en el Louvre de París, los ladrones de este caso tienen ciertas ventajas

Leila Amineddoleh

Pero con las autoridades pisándoles los talones, los ladrones aún tienen mucho trabajo por hacer: ¿Cómo pueden sacar provecho de su botín?

Dicho esto, es bastante difícil ganar dinero con obras de arte robadas. Sin embargo, el tipo de objetos robados del Louvre —ocho piezas de joyería de valor incalculable— podría darles a estos ladrones una ventaja considerable.

Un mercado reducido

Pero eso no significa que las pinturas robadas no tengan valor.

En otras ocasiones, obras robadas terminan involuntariamente en manos de coleccionistas.

Algunas personas compran arte robado a sabiendas. Tras la Segunda Guerra Mundial, obras robadas circularon en el mercado, y los compradores eran plenamente conscientes del saqueo generalizado que acababa de tener lugar en toda Europa.

Joyas y oro: más fáciles de monetizar

El atractivo sensacionalista del robo

Si bien películas como El caso Thomas Crown presentan robos dramáticos perpetrados por bandidos increíblemente atractivos, la mayoría de los delitos contra el arte son mucho más mundanos.

El robo de arte suele ser un delito de oportunidad, y tiende a ocurrir no en las salas fuertemente custodiadas de las instituciones culturales, sino en almacenes o durante el transporte de las obras.

En mi opinión, el mayor error de los ladrones no fue abandonar la corona que dejaron caer ni el chaleco que desecharon, dejando así pistas a las autoridades.

* Profesora Adjunta de Derecho, Universidad de Nueva York. Traducción de El Sol de México.

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