A 250 años de su nacimiento, la obra de Jane Austen sigue vigente por su sencillez y humor
La investigadora Diana del Ángel y el escritor Luis Miguel Aguilar detallan que la aparente sencillez con la que escribió la británica es sólo la superficie de temas complejos que abordó con sus personajes
Una de las características en la obra de Jane Austen, es el sentido del humor y una forma de escritura fácil de entender por el público, lo cual la hizo tremendamente popular y vigente hasta nuestros días.
“Es muy interesante la aparente sencillez con que plantea las tramas, pero que sin embargo siempre están complejizadas por el humor con que los narradores cuentan las historias o en los diálogos de los personajes.
Llena el hueco del desamor
“A pesar de que tienen una trama sencilla, entrañan muchas complejidades, eso es lo que también permite incorporarle nuevas lecturas, y dependiendo de la mirada de los directores, nuevas formas de jugar con los personajes”, apunta.
Desde París hasta el Estadio Azteca, colectivos, artistas y activistas han convertido el arte urbano, las intervenciones simbólicas y los actos públicos en una forma de crítica contra los costos sociales, ambientales y territoriales que dejan los Mundiales
Durante milenios la humanidad ha mirado al cielo fascinada por la Luna y el universo más allá de ella, lo que dio lugar a un sinfín de obras de arte al respecto
El jueves y viernes Santo forman parte de los días más importantes de la Semana Mayor al conmemorar los últimos momentos de Jesucristo y dando origen a diversas tradiciones
La exposición reúne cerca de 100 fotografías analógicas en blanco y negro que dialogan entre distintas épocas, con la mirada puesta en lo cotidiano y en los personajes anónimos
El escritor desmenuza en su nuevo libro las hazañas de los mundiales, los sobornos, los negocios ilícitos y la violencia deportiva, sin dejar de lado el crecimiento del futbol femenil, en el contexto de un mundial marcado por tensiones políticas y sociales
El éxito de 33 años de alianza entre Grupo Bimbo y Papalote Museo del Niño fue construido alrededor de un mismo propósito: Crear espacios donde niñas, niños y sus familias puedan tocar, jugar y aprender
Hugh Grant y Emma Thompson en "Sensatez y sentimientos", película de 1995 / Foto: Cortesía Universal Pictures
Comentada, amada, adaptada, inventada y desdeñada, pero nunca olvidada, con sólo seis novelas, la escritora británica Jane Austen, autora de “Orgullo y prejuicio”, se encuentra entre las autoras más recordadas a nivel mundial.
A 250 años de su nacimiento, dos escritores opinan en entrevista con El Sol de México cómo ha evolucionado la forma en se ha leído a Jane Austen y reflexionan sobre que es lo que hace que sus palabras permanezcan en los libreros como lectura indispensable, a pesar de haber pasado más de dos siglos de haberse editado
Aunque el debate sobre si la escritura de Jane Austen pueda ser considerada feminista o no ha persistido, la investigadora Diana del Ángel considera que con las nuevas propuestas de lectura y escritura feministas de los últimos años, se ha desarrollado la capacidad de entender cómo planteó la problemática de ser mujer en su época.
“Ella nos muestra cómo, aunque muchas cosas han cambiado, varias otras siguen vigentes. Es algo que se veía en la forma en que hacía a sus personajes femeninos, un poco fuera de la norma, que, pese a que tenían que adaptarse a las convenciones sociales como el matrimonio y el hogar, lograban ser desde otro lugar y otra perspectiva, atendiendo a sus propios intereses”.
“Ella, por ejemplo, se burla de los delirios de grandeza del padre, como sucede en ‘Persuasión’; pero también de convenciones que asignaban ciertos roles y formas de vestimenta, de caminar y no ensuciarse al andar por la vida”, agrega Diana del Ángel quien además pone énfasis en la importancia de que haya sido Jane Austen una mujer escritora en pleno siglo XVIII.
Jane Austen nació en el seno de una familia de la burguesía agraria —escenario predilecto de su obra—. “En aquel siglo la escritura no era una actividad tan reconocida. Y el hecho de que ella lo hubiera llevado a cabo de una manera además pública, es de las cosas que más fascinan de ella, porque si bien pertenecía a una clase con cierta liquidez en términos sociales, el que escribiera no era bien visto”, afirma.
Diana del Ángel también apunta que varias de las novelas más famosas de Austen se siguen difundiendo en las familias como parte de esa literatura de “educación sentimental”, principalmente por tener como tema central “el matrimonio”, pero más que eso, por “el amor”, lo cual rebasa los prejuicios de que su obra sólo fuera exclusiva de mujeres.
“Ella trata el matrimonio y todo lo que eso implica. Es decir, que no sólo está visto desde la perspectiva del amor como comunmente se había leído. Austen ha perdurado porque el amor y las relaciones sentimentales son algo central en la vida de los seres humanos.
“Yo recuerdo que cuando era chica se tenía el prejuicio de que era lectura de amor para mujeres. Pero en verdad creo que, a pesar de que tenemos muy buena literatura en el presente, casi todo lo contamos desde el desamor. Casi no contamos historias de amor en la actualidad y Jane Austen con sus novelas me parece que aún llena ese hueco”, opina.
Todas las características mencionadas anteriormente, dice Diana son los mismos elementos que a su parecer han hecho que historias como la de “Orgullo y prejuicio” sigan siendo susceptibles de adaptaciones cinematográficas. Desde las más fieles a la época hasta las más arriesgadas que pueden incluir hasta zombis en su trama.
Para el escritor Luis Miguel Aguilar, quien coordinó un número especial para la revista “Nexos” dedicado a Jane Austen, en el que aparecen lecturas de grandes escritores, la obra de la británica se ha leído de forma polarizada. “Siempre ha habido dos posturas de quienes la detestan y quienes la leen maravillados.
“Por ejemplo, Henry James la leyó con maravilla y encontró en ella los primeros signos de introspección en la novela, por lo que se hizo su gran seguidor; pero también tuvo lecturas como la de la novelista Charlotte Brontë, que dijo que en la obra de Jane Austen lo que había eran damas y caballeros y no hombres y mujeres, que podría parecer un juicio duro”, dice Luis Miguel Aguilar
La influencia de Jane Austen también ha dejado huella en autores mexicanos considerados canónicos de nuestra literatura, quienes incluso han dejado opinión sobre ella. “Desde hace varios años, los lectores mexicanos tenemos la fortuna de tener la traducción de su obra más célebre, ‘Orgullo y prejuicio’ en la colección Nuestros Clásicos de la UNAM, con un prólogo de Carlos Fuentes (1928-2012)”, dice el poeta.
“Esa edición con ese texto, que es la que a mí me tocó leer, yo la pondría como la introducción más notable. El modo en que Fuentes la presenta ahí me deslumbró. Austen era una escritora que tenía un gran sentido del humor, que sabía entretejer las vidas de sus personajes, pero en el fondo de toda la trama, estaba la cuestión del dinero y la importancia de las relaciones sociales, con una gran sutileza”, agrega.
A esto, Aguilar también trae a la conversación la pluma del autor y traductor poblano Sergio Pitol (1933-2018), quien escribió el libro “De Jane Austen a Virginia Woolf: seis novelistas en sus textos”, publicado hace 50 años. En él, a parecer de Aguilar, Pitol hizo una observación que concuerda con las nuevas lecturas feministas que se han hecho de la obra de la escritora.
“Pitol decía que Jane Austen, con sus crinolinas, con sus tés, con sus bailes y todo lo que aparece en sus novelas, adoquinó el futuro de lo que iba a ocurrir con las mujeres en Inglaterra. Concretamente con la lucha de las sufragistas inglesas que exigían el derecho a votar. Todas esas cosas que parecían de sociedad en Austen, terminaron por acompañarlas y, cito a Pitol, ‘quizás dejó por ahí una pequeña bomba’”, finaliza.