El origen prehispánico del tamal y su proceso de nixtamalización que sigue vigente
Si bien se asocia el tamal con festividades católicas como la Candelaria, su origen realmente se remonta a los tiempos prehispánicos
Mario Grimaldo / El Sol de México
Origen del tamal
Para diversas culturas prehispánicas el maíz era mucho más que un elemento de su dieta, pues era considerada como una planta sagrada que representaba diversas cosas como el universo, “la materia prima que crea a los primeros humanos”.
El que sepa su origen prehispánico se debe en parte a cronistas españoles como Fray Bernardino de Sahagún, quien narra que antes de la llegada de los conquistadores, ya había registros previos del consumo del tamal, incluso en códices.
¿Cómo preparaban los tamales los pueblos prehispánicos?
Este proceso químico consistía en una solución alcalina que provoca que los granos se suavicen y que sus cáscaras se aflojen, de esta manera se hidratan y absorben calcio y potasio.
Así, el maíz se afloja y se muele para generar la masa nixtamalizada para poder prepara tamales, atoles y tortillas. Cabe mencionar que para que se diera este cambio cocían el grano de maíz en agua con cal hidratada y luego lo molían.
Sus ingredientes más comunes además del maíz era la calabaza y el chile, los cuales también eran vitales en su dieta. Aunque también contaba con otros más extravagantes como la espiga, hongos, ahuautle, larvas de mosca, acuiliztca, gusanos blancos, entre otros.
El tamal tras la llegada de los españoles
Tras la llegada de los conquistadores, el proceso de mestizaje fue en todo sentido, incluido el gastronómico, entre las múltiples pruebas está el tamal, el cual se enriqueció al agregarle ingredientes traídos por los españoles como la manteca, el azúcar, el cerdo, entre otras cosas.
Redactor web en el Sol de México. Me gusta escribir sobre temas de historia y cuando se puede, de deportes.






























