Después de casi cuatro años fuera de la escena musical, Torreblanca regresa con este nuevo single, con un sonido que evoca al rock pop alternativo de los 90.
Solo el amor, la música y la creación pueden salvarnos de la indiferencia
Continúa la polémica entre creativos de diferentes países sobre la posición actual de su obra que se mantiene dividida entre la protesta y la expresión intelectual
Las piezas corresponden a diferentes zonas del país como el Altiplano Central, Occidente, Bajío y la zona maya y van del periodo Preclásico mesoamericano hasta la época virreinal
Jonathan Minila reúne en los cuentos de su libro reciente, “Breve interrupción del diluvio”, historias de un terror cotidiano que a veces no percibimos
Muchas veces le han dicho que no canta bien, pero dice que ya se lo toma a la ligera / One Way PR
En la plática con Juan Manuel Torreblanca sobre la historia que dio origen a su nuevo sencillo “Sylvia Plath”, se nos hizo fácil preguntarle cuál era la clave de su éxito a pesar de no contar con una gran voz, a lo que el cantante respondió entre risas: “Oye, no me agredas”.
Y es que el talento del productor mexicano no radica en ocupar un lugar en la lista de las mejores voces de México, sino en mantener un mensaje a favor de la inclusión, el amor, y la forma de valorar la vida, a lo cual le agrega música de su propia inspiración.
“Para mí, la creación del arte, y en particular la de la música, que es la que más tiempo me ha absorbido, es algo muy parecido a la meditación, incluso podría ser un poco parecido a una terapia. Me parece peligroso a veces buscar al mismo tiempo esas dos actividades. Es un espacio de autoconocimiento, es un espacio de reflexión. Entonces, al tener la oportunidad de crear algo a partir de todo esto, uno trata de decirlo con la mayor belleza posible”.
“Es como salir al mundo y buscar otros oídos, otras sensibilidades que me den su propia interpretación y que me den un lugar en sus días. Es un gran privilegio, es un gran regalo para mí, que va más allá de pensar en qué va a pasar, de querer tener éxito, o de querer estar en una lista o de ser el mejor cantante. Es como una manera muy extraña de conectar con otras personas”, dice Torreblanca.
“La letra se construyó el año pasado como algo verdaderamente íntimo con mi novio, de estar en casa en una noche de superluna. Un amigo que es medio esotérico me dijo: ‘Hay que aprovechar la superluna para hacer algún ritual, algo creativo’, así que dije: Ok, hagámoslo.
“Entonces le dije a mi novio, que es escritor y una persona de verdad muy creativa, que hiciéramos algo para pasar el rato y nunca me imaginé lo que iba a pasar. Yo llevé unos acordes en la guitarra, que había armado para lograr la rítmica pensando en la música que a él le gusta. Y cuando los escuchamos juntos, me dijo, ‘es justo lo que yo escucharía’. Y el proceso de componer juntos fue sorprendentemente fácil, fue algo que fluyó muy bien”. Cuenta el cantante.
Esta pieza nos habla de un futuro apocalíptico provocado por la indiferencia y la pérdida de la sensibilidad en los seres humanos, en el que sólo el amor, la música y la creación pueden salvarnos.
“En un mundo que parece que se está acabando en cámara lenta, el amor, puede ser la única esperanza. La intención no era completamente autobiográfica o hacer un relato hiperrealista de nuestra historia. Nuestra realidad actual como seres humanos en este mundo es triste; es una realidad dolorosa, a veces se siente como el fin del mundo, se siente apocalíptico y el coro de la canción se vuelve como un grito de ayuda, dice Mayday, Mayday, es como este llamado que viene de la guerra. No hay rey, no otra figura, sólo quedas tú”.
Siento que las figuras, los poderes, esos ídolos o esos héroes o esos presidentes incluso en muchos sentidos, son figuras que nos han decepcionado, han traicionado a sus pueblos en muchos casos y también es difícil encontrar algo en qué creer.
En ese contexto, Juan Manuel expresa su sentir ante las reacciones y comentarios racistas, homofóbicos y discriminatorios del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Es terrible porque además, por supuesto, no es la primera vez que pasa. El tema con Donald Trump es que lo está haciendo de nuevo, o sea, si hubiera un manual escrito para armar un mueble de IKEA, que fuera el manual de cómo ser un fascista nazi, lo hubiera escrito él, y estoy seguro de que Trump lo tiene en su escritorio.
“En la Segunda Guerra Mundial, una de las primeras medidas que se tomaron fue destruir todos los archivos de Magnus Hirschfeld y toda su investigación que había hecho sobre la diversidad sexual que es inmensa y que siempre lo ha sido. Y fue una de las primeras cosas que los nazis buscaron eliminar. Lo que está haciendo Donald Trump es un eco de eso mismo; su estrategia se basa en abrumar a los medios y abrumar a todo el mundo”.
Opina que este tipo de actitudes por parte de cualquier gobernante, o cualquier persona, sólo ocasiona que la larga lucha por los derechos de la comunidad LGBTQ+ sea desvalorizada y se pierda.
“No podemos dar por sentado o cantar victoria de que un derecho que se ha logrado va a estar siempre ahí, porque hay personas que van a seguir en desacuerdo y que van a tratar de quitarle sus derechos a los miembros de la comunidad, que en muchos casos son cuestiones que tienen que ver más con la identidad sexogenérica y no se percatan de que son derechos humanos, o sea, son derechos de dignidad de vida”, expresa el productor.
Y agrega que “es muy estúpido hablar desde afuera de una experiencia trans o no binaria, cuando no se tiene esa experiencia, porque uno nada más arroja sus opiniones estúpidas sin pensar. Pero esas personas, sea un Donald Trump o no, no tiene la menor idea de lo que esto significa; entonces, lo usa como una herramienta para tener más poder y se puede llevar entre las patas a muchas personas que le hayan pedido tener tratamientos hormonales, sin pensar por un momento en que esas personas pueden ser más felices logrando su transición”.
Su nuevo sencillo habla de un futuro apocalíptico provocado por nuestra indiferencia / ONErpm
A pesar de algunos comentarios en su contra en redes sociales, que es uno de los precios que pagan muchas figuras públicas, incluso sin pertenecer a la comunidad LGBTQ+, piensa que este tipo de circunstancias pueden manejarse de una manera inteligente y pacífica.
“Hace mucho tiempo escribí una canción que se llama ‘Nada me saca de la cama’, que era una especie de maqueta de cuando estaba estudiando, y le pedí en su momento a Ximena Sariñana, que era mi compañera en una escuela de música, que la cantara porque ella es una persona sumamente generosa y súper buena amiga.
“Le dije, oye, quiero cantar esta canción porque me gusta mucho, pero pues yo no canto tan bien, y ella me dijo, ‘mira, sí canto la canción, pero sólo si tú también la cantas, porque a mí sí me gusta cómo cantas y yo quiero que sea un verso por lo menos, si no, no lo hago’.
“Pues resulta que cuando la subimos a YouTube, llegó un comentario de, ‘Ay, ¿quién le dijo este güey que puede cantar? ¿Cómo se atreve a cantar al lado de ella?’ Y ese tipo de comentarios los he recibido muchas veces. Pero a uno se le hace la piel más gruesa o me lo tomo a broma. Pero también ha habido una respuesta muy amorosa de las personas desde el principio”.
Cuenta que el primer concierto que dio fue en el desaparecido Bataclán, en la colonia Condesa de la Ciudad de México, en una presentación sencilla e independiente que se anunció por MySpace. “Yo pensé que sólo iban a ir mi familia y amigos cercanos y de pronto había gente extraña, gente desconocida que había escuchado mi música en sus casas, en MySpace justamente, y que se sabían las canciones de memoria y las cantaban”.
Afirma que hay mucho material que tiene guardado en el cajón. “Estamos construyendo un regreso del equipo, que eso es para mí lo mejor que puede haber, porque hacerlo solo es muy difícil y muy triste, demasiado pesado y solitario. Desde siempre he tenido gente cerca que está desde la banda Torreblanca y que se suben conmigo al escenario y me ayudan incondicionalmente”.
Finalmente, Juan Manuel envía un mensaje importante no sólo a la comunidad LGBTQ+ sino al mundo y que también sustenta el origen de la letra de su nueva canción: “Agárrate de ti mismo, agárrate de tu camino, de tu fuerza, de tu búsqueda, de tu espiritualidad o de lo que quieras o de lo que te sirva, para no perderte en este mundo que se está cayendo a pedazos”.
La canción es fruto de una colaboración especial: la música fue compuesta en su totalidad por Juan Manuel Torreblanca, mientras que la letra lleva la firma de Israel Rojas. En la producción están Ulises Hadjis y el propio Torreblanca, quienes construyen un paisaje sonoro donde cada nota es un refugio y cada palabra una señal en la penumbra.