Vestuaristas mexicanos: La realidad detrás de escena
La presidenta de la asociación Vestuario a Escena Mx, Carolina Jiménez, habla de la necesidad de apreciar la labor de los creativos que diseñan la imagen de los protagonistas del escenario
Gerardo León / El Sol de México
Vestir la desnudez en escena es un acto de protección artística
Como sabemos, a diferencia del ámbito internacional y de las grandes producciones de Hollywood o de Bollywood, en México, se distingue poco o tal vez menos significativamente el talento de este rubro.
La edición más reciente se llevó a cabo del 18 al 25 de octubre de 2025 en Sharjah, Emiratos Árabes Unidos.
Presupuesto fuera del guión
Sin embargo, existe una realidad que resulta poco atractiva dentro de esta profesión y que tiene que ver con la remuneración.
“Este trabajo no es tan bien pagado, ni tan reconocido como quisiéramos, pero claro que sí hay trabajo. Muchas nos dedicamos a la docencia”.
Para la experta es necesario mejorar los tabuladores, porque, confiesa que resulta complicado sobrevivir de proyectos temporales como son las temporadas de teatro, o danza e incluso las producciones cinematográficas.
Dice, que la labor de cualquier tipo de proyecto o producción es titánica.
“Y para los que tenemos más trayectoria, pues tampoco, si divides esos 60 mil pesos en seis meses, pues son 10 mil pesos al mes. Lo que significa que uno debe tener muchísimos empleos al mismo tiempo para poder cubrir los gastos”.
Lo que hace a un gran vestuarista
La diseñadora de Frankenstein tuvo que estudiar piedras y anatomía para dar más capas y profundidad a los personajes
Además, de acuerdo a Carolina, existen varios recursos como prendas deportivas, otras muy reducidas de lencería o de ropa interior que no se notan, pero “que permiten que todo esté en su lugar, son trucos que nos pone a la mano la moda”, concluye.
Tal vez, Anna Wintour, Naomi Campbell o el rey Carlos III no sepan de mí, pero yo sé mucho de ellos. Más de 25 años de trayectoria periodística.






























