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Salman Rushdie regresa a la ficción con "La penúltima hora", libro que reúne cinco relatos / Cortesía: Rachel Eliza Griffiths
“Yo no tengo planes de retirarme”, dijo el escritorSalman Rushdie (Bombay, 1947) durante la conferencia digital a medios de habla hispana, en la que presentó su nuevo libro de cuentos La penúltima hora.
Casi tres años y medio han pasado desde que sufrió un atentado en la ciudad de Nueva York que casi le arrebata la vida, el 12 de agosto de 2022. Sobre Rushdie pesa una amenaza de muerte con una fetua decretada por el líder supremo de Irán, tras la publicación de su novela Los versos satánicos (1988), pero el escritor no para de escribir.
Desde entonces ha publicado dos libros: la novela Ciudad Victoria (2023) y el libro de memorias Cuchillo (2024); además de esta nueva compilación de cinco relatos que tienen como elementos en común: la muerte, la vejez y la despedida.
¿Pero por qué escribe Rushdie? ¿Qué significa para él entonces la literatura después de lo vivido? ¿Una forma de resistencia o tan sólo un modo para sobrevivir?, se le preguntó al autor, cuya única aparente secuela del intento de asesinato en su contra es un cristal oscurecido de sus lentes, a modo de parche.
“Creo que son ambas. Para mí la literatura siempre ha sido la mejor manera que he encontrado para responde al mundo en que vivimos. Las historias que he contado siempre han sido para mí como los pasos de un camino. Y así como el mundo cambia mi literatura también.
“La escritura puede ser una herramienta de resistencia. La obra de George Orwell, por ejemplo, nos ha dado formas de pensar sobre la opresión y la tiranía. La literatura no suele derrocar regímenes, pero en tiempos difíciles, como los que vivimos, puede ayudarnos a comprender”, respondió.
El autor habló del contenido del libro, las metáforas ocultas tras algunos de estos cuentos, los cuales, asegura, no fueron planeados, surgieron luego de intentar escribir una historia sobre un fantasma, que resultó ser demasiado corta para convertirse en una novela. Luego se animó a hacer otros relatos cortos.
“Al final quedé muy contento porque me pareció un tipo de panorama de mi escritura. Hay material de la India, de Inglaterra y de Estados Unidos (lugares donde Rushdie ha vivido). Me pareció un vistazo al espectro de mi trabajo a lo largo de toda mi vida. Y eso fue muy satisfactorio”, comentó
Para mí la literatura siempre ha sido la mejor manera que he encontrado para responde al mundo en que vivimos.Rushdie
Sin abonar demasiado en las tramas, dijo que, en algunos cuentos, como “La intérprete de Kahani” intentó satirizar a las clases ricas; y que en otro llamado “Oklahoma”, evocó la memoria del pintor Francisco de Goya para hablar de la historia del arte a un modo borgiano. Todo rodeado por la muerte y el paso del tiempo.
“En cuanto a por qué escribí sobre la vejez, primero que nada, estoy a punto de cumplir 79 años, así que esa es una razón. Cuando era más joven escribía sobre gente joven; ahora que soy mayor, escribo sobre personas mayores. Eso no es tan inusual. Pero lo que realmente me interesaba era la pregunta de cómo responden los artistas cuando se acercan al acto final de su obra y de sus vidas”
Del cuento “El viejo de la piazza”, que es con el que cierra el libro, Rushdie respondió a la inquietud que deja la última frase escrita en él: “Nuestras palabras fallan”. ¿Es una rendición?, le preguntaron, a lo que él contestó que se trata más bien de “una advertencia”, sobre el mundo contemporáneo.
Su nuevo libro de cuentos La penúltima hora
“Creo que está diciendo que estamos viviendo un momento en el que la comunicación dentro de una sociedad se está rompiendo. Quiero decir, por hablar sólo de Estados Unidos, la profundidad de la división en este país es muy alarmante y se siente como si uno estuviera gritando a través de un vacío”, dijo el escritor, quien se pronunció en contra la censura arbitraria de libros en aquel país.
“Son algunos de los libros más importantes jamás escritos: ‘Cien años de soledad’, ‘Huckleberry Finn’, ‘Beloved’ de Toni Morrison, ‘Matar a un ruiseñor’… libros que los jóvenes deberían estar leyendo. Quitárselos es algo terrible”, declaró.
Con la muerte, Rushdie aseguró que tiene buena relación y que eso le ha permitido inspirarse en estos cuentos. Sobre la opinión que le provocan otras culturas en su relación con el fin de la vida, el escritor se refirió a México y su pasado prehispánico.
“Una de las cosas que me impresionó al visitar Ciudad de México y conocer la civilización azteca fue su profunda relación con la muerte. El sacrificio humano no es lo más admirable, pero dio lugar a grandes esculturas. Puedes amar el arte y detestar el propósito para el que fue creado.
“La muerte está relacionada con la idea de la vida después de la muerte. Yo no creo realmente en el más allá, pero es una ficción muy útil. Por eso escribí un cuento de fantasmas: un cuento de fantasmas escrito por alguien que no cree en los fantasmas”, apuntó Rushdie, quien aseguró ser lector de escritores como Jorge Luis Borges, que lo marcó desde su infancia, Carlos Fuentes y Elena Poniatowska.