Músico, mago, fotógrafo y periodista financiero. En El Sol de México me especializo en temas de finanzas públicas, pensiones, banca, transparencia y asuntos fiscales.
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El sector primario, relacionado con el campo, tuvo un alza del 6% / Foto: Crisanta Espinosa Aguilar / Cuartoscuro.com
La economía mexicana llegó al primer año del gobierno de Claudia Sheinbaum con una inercia débil. En 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) creció apenas 0.7 por ciento, con lo que el país acumuló cuatro años consecutivos de desaceleración, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Luego de un periodo de volatilidad e incertidumbre comercial, el crecimiento del país estuvo impulsado principalmente por el sector primario, relacionado con las actividades del campo, que registró un alza anual de 3.7 por ciento, seguido de un avance de 1.4 por ciento en las actividades terciarias, vinculadas al comercio, los servicios y el turismo.
En contraste, de acuerdo con la estimación oportuna del PIB del Inegi, el sector secundario o industrial fue el único en terreno negativo durante 2025, al registrar una caída de 1.1 por ciento, reflejo del menor dinamismo de las manufacturas y de la actividad vinculada al mercado externo.
El desempeño de la economía mexicana en 2025 confirmó la pérdida de tracción observada en los últimos años. Tras el crecimiento de siete por ciento registrado en 2021, luego de la reapertura económica posterior a la pandemia del Covid-19, el PIB ha mostrado una desaceleración continua durante cuatro años consecutivos.
Sin embargo, el dato observado se ubicó por arriba de las expectativas del consenso de analistas. En el caso del Banco de México (Banxico), la proyección de crecimiento para el año pasado fue de 0.3 por ciento, mientras que instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Bank of America (BofA) anticiparon avances de 0.6 y 0.4 por ciento, respectivamente.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) había estimado un crecimiento de entre 0.5 y 1.5 por ciento para 2025. Para 2026, la dependencia prevé una expansión económica en un rango de entre 1.8 y 2.8 por ciento.
En su comparación trimestral, la economía mexicana creció sólo 0.8 por ciento, derivado de incrementos de 0.9 por ciento tanto en las actividades secundarias como terciarias. El sector primario fue el único en terreno negativo, al caer 2.7 por ciento, de acuerdo con el Inegi.
En su comparación trimestral, la economía mexicana registró un crecimiento de 0.8 por ciento en el cuarto trimestre del año pasado, derivado de incrementos de 0.9 por ciento tanto en las actividades secundarias como terciarias. En tanto, el sector primario presentó una contracción trimestral de 2.7 por ciento, según datos del Inegi.
El resultado del año pasado se dio en un entorno de menor dinamismo respecto a periodos previos, marcado por una desaceleración de la inversión, una moderación del consumo interno y un menor impulso del sector industrial, particularmente de las manufacturas vinculadas al mercado externo.
Durante el año, diversos indicadores adelantados ya anticipaban un crecimiento acotado, en un contexto de condiciones financieras aún restrictivas y mayor cautela por parte de las empresas, ante la persistente incertidumbre comercial y regulatoria.
A estos factores se sumaron los retos estructurales del sector secundario, que resintió la menor demanda externa, especialmente de Estados Unidos, así como ajustes en las cadenas de suministro.
Además, las tensiones comerciales, los conflictos geopolíticos y la volatilidad en los mercados financieros continuaron presionando las expectativas de inversión y comercio internacional.
En este contexto, organismos internacionales ajustaron a la baja sus proyecciones de crecimiento global, con un impacto particular en economías abiertas como la mexicana, altamente dependientes del desempeño de sus principales socios comerciales.