Entrenan a la IA con selfies de Disney
Al cargar imágenes en estas plataformas, los usuarios podrían autorizar, sin saberlo, el almacenamiento, reutilización e incluso el uso de su rostro para entrenar modelos
Rubén Romero / El Sol de México
Sin embargo, en entornos digitales, ese permiso suele otorgarse automáticamente al aceptar términos y condiciones extensos, que pocas personas leen, de sitios como redes sociales o de chatbots.
“El mayor riesgo no está en la ilustración final, sino en todo lo que las personas revelan para obtenerla”, indicó Leandro Cuozzo, analista del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina de Kaspersky.
“La exposición acumulada de datos personales puede convertirse en una puerta de entrada para ataques de ingeniería social, robo de identidad o estafas personalizadas”.
El problema se agrava porque muchos usuarios no revisan los permisos digitales que conceden.
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