El teatro musical es difícil, pero es rentable, dice Ocesa
Mientras Bad Bunny logra filas virtuales de más de dos millones de personas en pocas horas, la obra de El Rey León vendió casi la mitad de boletos en tres años, dice directiva de Ocesa
Miguel Ángel Ensástigue / El Sol de México
“Es difícil, pero es rentable hacer teatro musical. Es barato, sólo es cuestión de buscar”, comentó la directiva en entrevista con El Sol de México.
González dice que en ocasiones pelea con sus colegas de la industria musical, porque ellos sólo ponen la música y los boletos se agotan en horas.
“Cuando sacas el costo promedio de un boleto de teatro, no es más caro que un concierto en el Auditorio Nacional o cualquier otro inmueble. Hay una percepción de que somos más caros que otros”, agrega la directora de teatro en Ocesa.
Desde entonces, la compañía adquiere las licencias de obras presentadas en el extranjero y las exhibe en México de manera fiel. “Lo que hicimos fue quitar el precio del boleto de avión y de hotel a la gente, además lo pueden ver en su idioma”, mencionó.
Tecnología e inclusión
En paralelo a la tecnología, Ocesa ha impulsado cambios dirigidos a la inclusión. Este 30 de noviembre tendrá lugar una nueva función relajada de El Rey León, diseñada para personas dentro del espectro autista y otras neurodivergencias.
“La clave es crear un ambiente sin juicio; muchos asisten por primera vez al teatro”, afirma González. También destaca que los actores reciben entrenamiento para reaccionar ante movimientos, gritos o desplazamientos espontáneos del público.
Músico, mago, fotógrafo y periodista financiero. En El Sol de México me especializo en temas de finanzas públicas, pensiones, banca, transparencia y asuntos fiscales.




























