¿Por qué te gusta cantar?
Porque hay un gozo, un placer enorme de poder sentir el sonido dentro de ti, cómo se va generando, cómo va vibrando y luego cómo va saliendo de tu boca a través de las palabras o de sonidos y tocan a las otras personas.
¿Qué sientes al cantar?
Siento que me puedo ir a otros mundos, según la historia de la canción o que estoy platicando de mí misma de una manera que no lo podría hacer platicando. También siento que toco un espacio mágico en donde suceden cosas que aquí en la vida real no sucederían y también estoy consciente de que si yo canto sobre la alegría o sobre la tristeza hay muchas personas que han sentido eso y que puedo compartir con ellas.
¿De dónde nace la voz?
La voz nace de una necesidad de expresar algo, básicamente. Todos cantan, todos podemos cantar. Algunos más afinados, otros más desafinados, pero ¿qué es lo que origina el deseo de cantar? El deseo de expresar algo. Ya sea de algo bonito que te esté pasando en tu vida o consolar a alguien más, también puedes cantar, porque quieres que otra persona se sienta mejor o porque están cantando todos y tú quieres ser partícipe del grupo. Siento que el canto sale, la voz sale, primero de un gran deseo.
¿Te sientes libre cantando?
Sí. Hay números musicales que hacemos que son canciones tal cual, es decir, hay una melodía, una historia, pero últimamente con mis músicos invento en el momento la música y eso es lindo, porque yo no sé qué va a tocar el pianista o qué va a tocar el bajista o cómo va a contestar el baterista. Entonces, ahí lo que hacemos, es abrir bien la oreja y abrir bien el corazón. Son momentos en donde, sí, me siento completamente libre.