Aumenta número de niñas, niños y adolescentes no localizados
REDIM alertó que de 2024 a 2025 incrementó un 30 por ciento la desaparición de menores de edad
Montserrat Maldonado
En el Balance, la REDIM también puntualizó sobre las infancias y adolescencias que crecen sin un ser querido que está desaparecido.
Violencias contra menores de edad
El Balance Anual 2025 también documentó que la violencia contra la niñez y adolescencia en México continúa siendo crítica.
De acuerdo con el documento, un total de 262 mil 411 menores de edad migraron internamente en el país a causa de la inseguridad delictiva o violencia.
La mayoría de las infancias y adolescencias eran provenientes del Edomex, CDMX y Guerrero.
Además, se menciona que 24 mil 376 han migrado dentro de la República a causa de desastres naturales hasta 2020.
“Aunque esta cifra representa una reducción de 11.5 por ciento respecto al mismo periodo de 2024, ninguna disminución puede considerarse suficiente mientras su derecho a la vida siga siendo vulnerado”, destacó la directora.
Ramírez Hernández recordó que la violencia feminicida aún mantuvo su impacto ya que en 2025 se registraron 58 feminicidios de niñas y mujeres adolescentes, lo que equivale a un caso cada cinco días y medio.
Otro tipo de agresión presente fue la violencia armada la cual terminó con la vida de 565 niñas, niños y adolescentes, quienes murieron por homicidio con arma de fuego.
Ante agresiones, homicidios y feminicidios que enfrentan las infancias y adolescencias, la Red destacó la necesidad de incrementar el presupuesto en beneficio de este sector de la población.
Recomendaciones a las autoridades
Con el objetivo de salvaguardar los derechos y la vida de las niñas, niños y adolescentes, REDIM emitió las siguientes sugerencias para los tres órdenes de gobierno:
Eliminar prácticas que criminalizan o revictimizan a la niñez, especialmente en contextos de migración, reclutamiento forzado o conflicto con la ley, reconociéndoles como víctimas y priorizando alternativas a la detención.
Garantizar políticas específicas para la niñez indígena, que combatan la pobreza, la exclusión y las barreras lingüísticas y culturales.
Devolverle prioridad al presupuesto para la niñez, es decir, se deben aumentar no solo los recursos asignados, sino también la proporción del gasto público destinada a niñas, niños y adolescentes, y evaluando su impacto real.
Mejorar los sistemas de información, generando datos claros y desagregados sobre la situación de la niñez (edad, sexo, origen indígena, migración y violencia), para diseñar políticas públicas basadas en evidencia.
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la UNAM. Mexiquense. Reportera de educación, derechos humanos, género y política.




























