Desde Ciudades Patrimonio hasta Pueblos Mágicos: 17 metrópolis han sufrido gentrificación
Guanajuato, Morelia, Oaxaca, entre otras, fueron declaradas Ciudades Patrimonio por la Unesco antes de vivir procesos de gentrificación, al igual que algunos Pueblos Mágicos como Sayulita o Cholula
La gentrificación ocurre en distintas ciudades, ciudades grandes, medias e incluso en las zonas rurales
El problema de la gentrificación cobró más foco mediático tras la pandemia por Covid-19
Tal como Liévanos Díaz, el especialista en urbanismo coincide en que los procesos de gentrificación en las distintas ciudades son diferentes “porque depende de las características propias del lugar”.
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La ciudad de Guanajuato fue catalogada en 1988 por la UNESCO como una de las 11 Ciudades Patrimonio de la Humanidad en el país; donde se ha vivido el proceso de gentrificación. / Foto: Gerardo M. García /Cuartoscuro.com
Más allá de la Ciudad de México, la metrópoli más grande del país, durante las últimas dos décadas al menos otras 17 ciudades mexicanas han pasado por procesos de gentrificación; un fenómeno que ocurre cuando pobladores originarios de un barrio o colonia se ven desplazados por la llegada de nuevos habitantes con mayor nivel económico que provocan el encarecimiento de los servicios.
Así lo revela el Análisis sobre la gentrificación urbana en México, de la especialista en estudios de la ciudad, Jocelyn Elizabeth Liévanos Díaz, en donde se exponen que los procesos de gentrificación no sólo ocurren en la Ciudad de México sino también en otras metrópolis del país como Guadalajara, Monterrey, Mérida, Guanajuato, Morelia, Oaxaca, Sayulita, Cholula, entre otras.
En su análisis, publicado en enero de 2025, la especialista da cuenta de que en17 ciudades se pueden identificar procesos de gentrificación gracias a la publicación de estudios sobre este fenómeno en ciudades mexicanas.
“El legado académico de las ciudades con gentrificación tiene un bagaje previo al siglo XXI en Puebla, el cual abrió el discurso en otras ciudades como Monterrey y Malinalco, Querétaro, San Miguel de Allende, Guadalajara, Mérida, Guanajuato, Oaxaca, Zacatecas, Morelia, Cholula, Puebla, Valle de Bravo, entre otras. El trabajo muestra cómo los estudios de gentrificación en México no siguen una tendencia y muestran la compleja dinámica del proceso de gentrificación en 17 y 13 estados en todo el país”, se lee en el análisis de Liévanos Díaz.
De acuerdo con ONU-Hábitat, la gentrificación “sucede cuando un proceso de renovación y reconstrucción urbana se acompaña de un flujo de personas de clase media o alta que suele desplazar a los habitantes más pobres de las áreas de intervención”.
Liévanos Díaz expone que a partir de estudios académicos es posible identificar que el fenómeno de la gentrificación “es latente en grandes ciudades metropolitanas como Guadalajara y Monterrey”, capitales estatales con más de cinco millones de habitantes. Sin embargo, la gentrificación también se presenta en ciudades de menor densidad poblacional, como Mérida, la capital yucateca que cuenta con 1,5 millones de habitantes.
Para el especialista en procesos de gentrificación, Luis Alberto Salinas Arreortua, del instituto de Geografía de la UNAM, dicho fenómeno ocurre “en términos generales, en distintas ciudades, ciudades grandes, ciudades medias e incluso en las zonas rurales”, además de que va acompañado de ciertas tendencias.
“Por ejemplo, en México de los 116 Pueblos Mágicos también se habla que hay procesos de gentrificación. Entonces, lo que te quiero decir es que son procesos de transformación que se pueden presentar en distintas partes de México y América Latina”, expone en entrevista con El Sol de México.
“El hecho de que haya una denominación de un Pueblo Mágico y ésta viene acompañada de participación pública y además de ciertas regulaciones o normativas que están incentivando la inversión privada, esto puede ser parte de un proceso de gentrificación, es decir, el desencadenante o la forma en la cual se puede estar dando paso a estas transformaciones. Y el caso de los Pueblos Mágicos es un ejemplo”, añade Salinas Arreortua.
En su análisis, Liévanos Díaz detalla también que en algunas de las hoy consideradas Ciudades Patrimonio, catalogadas así por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) se han vivido procesos de gentrificación.
Se trata de Guanajuato y San Miguel de Allende, en Guanajuato; Morelia, Michoacán; Oaxaca de Juárez, Oaxaca; Puebla de Zaragoza, Puebla; Santiago de Querétaro, Querétaro; y Zacatecas, Zacatecas además de la Ciudad de México. Es decir, en ocho de las 10 Ciudades Patrimonio se presentaron procesos de gentrificación, con la excepción de Tlacotalpan, Veracruz y San Francisco Campeche, Campeche.
El especialista corrobora también lo mencionado por Salinas Arreortua puesto que en su análisis detalla cómo algunos de los catalogados como Pueblos Mágicos presentan procesos de gentrificación, como es el caso de Valle de Bravo y Malinalco, en el Estado de México; Cholula, Puebla; y Sayulita, Nayarit.
Además, existen casos de ciudades turísticas como Huatulco, Oaxaca; Tlaxcala, Tlaxcala; y El Triunfo, Baja California Sur, que se mencionan en el análisis porque son lugares donde también se han documentado, desde la academia, casos de gentrificación.
Liévanos Díaz destaca finalmente que, aunque algunos de los casos de gentrificación mencionados datan desde hace más de dos décadas, el problema cobró más foco mediático tras la pandemia por Covid-19, “ya sea por la llegada de nómadas digitales a ciertas ciudades del país, la entrada de Airbnb y su polémica, las diversas iniciativas estimuladas por el estado, además del aumento de la información en redes sociales y medios de comunicación”.
“El fenómeno de gentrificación no tiene los mismos matices, fases, temporalidades y actores que intervienen de la misma manera en cada caso, sino que cada ciudad tiene sus características particulares e historicidad (...) También se identifica que a pesar del aumento de investigaciones científicas existen lugares como San Cristóbal de Las Casas en Oaxaca, Mazatlán en Sinaloa, Puerto Vallarta en Guadalajara y La Paz en Baja California, que aún no han sido estudiados o aún no se publica sobre esas” concluye la especialista.
No obstante, destaca que “van a existir ciertas tendencias y las tendencias son básicamente los procesos que se definen como gentrificación, es decir, que hay inversión de capital, por ejemplo, en algunos lugares puede ser capital del sector comercial, en otros puede ser capital de sector inmobiliario, o incluso inversión pública (...) hay tendencias que básicamente son inversión, llegada de población de mayor capital cultural y económico y desplazamiento de población”, puntualiza.
Al tratarse de procesos diferentes en cada ciudad, Salinas Arreortua concluye que es difícil plantear normativas legales desde el ámbito federal y que “por la dinámica propia de las ciudades, pienso que la cuestión normativa tendría que responder a las lógicas locales”.
“Desde mi punto de vista no se puede hablar de una gentrificación a la mexicana como en algún momento lo he escuchado, porque finalmente, por ejemplo, hablar de gentrificación en Ciudad de México es distinto lo que ocurre la colonia Condesa, o lo que ocurre, por ejemplo, en Santa María la Rivera, o incluso en la (colonia) Doctores. Son procesos diferenciados en términos de las condiciones propias del lugar”, expone.
La capital mexicana es una de las metrópolis donde más se han documentado el fenómeno de gentrificación, problema reconocido por Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México; y la propia presidenta Claudia Sheinbaum, anterior mandataria capitalina y quien tendió una invitación para la llegada de nómadas digitales de la mano con la proliferación de plataformas de alojamiento como Airbnb.
Colonias como Roma y Condesa -en la alcaldía Cuauhtémoc- son algunas de las localidades en donde se ha presentado este fenómeno y que protagonizaron el 4 de julio pasado la protesta antigentrificación convocada por el naciente Frente Anti Gentrificación.
Aunque actualmente la organización está asentada en la capital del país, sus integrantes también han identificado procesos de gentrificación en otras ciudades; “varios de los que estamos acá ya llevamos un rato, al menos unos dos o tres años monitoreando cómo se viven los procesos de gentrificación, sobre todo en la Ciudad de México”.
“Pero inevitablemente gracias a las redes sociales es que nos enteramos, por ejemplo, de cosas que están pasando en Morelia, Jalisco, en Monterrey (...) todo lo que pasa en las zonas del país como las costas con el tema de las playas”, explica Yessika, una de las integrantes del Frente Anti Gentrificación a El Sol de México.
“La gentrificación se vive diferente, o sea es distinta en cada ciudad (...) por ejemplo, como el tema de Oaxaca, lo vemos como ‘claro que sí hay gentrificación’, pero, por ejemplo, principalmente impulsada por el turismo (...) con la turistificación, digamos (...) hay factores que impulsan el proceso de gentrificación”.
“Aquí en la Ciudad de México, por ejemplo, o en ciudades como Guadalajara, habrá factores que tengan que ver más relacionados al tema de renta (...) y el encarecimiento de la vivienda evidentemente también están impulsando estos procesos (...) son muchos factores, digamos, que juntos impulsan la gentrificación en distintos puntos del país”, detalla.
Frente a las diferencias que puede haber en los procesos de gentrificación explica que cada ciudad tendría que evaluar qué factores están impulsando el fenómeno y atenderlo, revisar si ya existen políticas públicas, o desarrollar nuevas, como el caso de la ley inquilinaria en la Ciudad de México.
El integrante del Frente agrega que aunque desde el Estado hay un discurso para abatir la gentrificación con iniciativas de vivienda popular, el propio gobierno muestra una falta de entendimiento del fenómeno además de que parece una contradicción que las autoridades utilizan nombres como “La ciudad que lo tiene todo” que pueden generar gentrificación.
“Las estrategias de gentrificación se ocultan bajo un disfraz de ciudades creativas, ciudades de capital transformadora, e incluso palabras como revitalización, remodelación, transformación (...) es un glosario enorme de palabras bajo las cuales se ha disfrazado. Y esos discursos pues claro que son preocupantes”, considera Yessika.
A un año de que se celebre la Copa del Mundo de Futbol en México, Estados Unidos y Canadá, la integrante del Frente Anti Gentrificación exponen sus preocupaciones a este diario por el hecho de que la gesta mundialista pueda incentivar más procesos de gentrificación tanto en la Ciudad de México, como en Guadalajara y Monterrey, ciudades que serán sedes.
Las preocupaciones, señala, van desde la inversión millonaria para las ciudades únicamente por el mundial, la construcción de alojamientos y el encarecimiento de la vivienda, hasta la relación de Airbnb con la FIFA para ser el anfitrión oficial para los hospedajes.
En este caso, el urbanista Luis Alberto Salinas Arreortua detalla que “regularmente los grandes eventos internacionales, sean las Olimpiadas, sea el Mundial, distintas ferias culturales, comerciales, tecnológicas, suelen ser espacios en donde se da una dinámica económica muy importante”.
“Y eso en determinados contextos, en determinados momentos, en determinadas ciudades, afecta de manera negativa hacia la población residente. Hoy en día lo estamos presenciando en la Ciudad de México, en particular al ser una de las sedes del mundial pues hay una especulación en los alquileres, por ejemplo, de las viviendas”.