El Choncho Casillas, 30 años de ser Rey del Carnaval de Mazatlán
Haber sido soberano de la máxima fiesta porteña es una de las mejores experiencias de su vida, de la que aún recuerda muchos detalles
Carla González
Es considerado todo un personaje dentro del medio periodístico, oficio que desempeñó por muchos años.
Casillas participó en 1995, pero la decisión la tomó dos años antes, cuando en el 93, Arturo Tello, colega y amigo, y reportero en ese entonces de esta casa editorial, también participó y ganó, ahí nació la inquietud.
Alonso fue arropado por el medio de comunicación en el que trabajaba en ese entonces, y curiosamente ese año todos los participantes eran compañeros del gremio.
El día de su registro acudió a la Comisión de Promoción y Desarrollo Turístico de Mazatlán (Codetur) encargada de organizar el Carnaval, pues aún no existía el Instituto de Cultura como tal.
“A las 7 fue la convocatoria y me acompañaron todos, así como una caravana como que si fuera El Peje. Salimos de la UAS en caravana, todos los carros, ya nos registramos, ya me puse la banda y ahí empezó la fiesta para mí”, contó.
Atribuye el éxito de su campaña a que se rodeó de un buen equipo y a la organización de varios eventos artísticos y deportivos para recaudar fondos.
“Fue una experiencia bonita lo que viví, el carro que me transportaba, la banda que me acompañó fue Tropicaché, que estaba en su apogeo con El Chele”.
Historia y anécdotas de Alonso Casillas
Si hay alguna persona con una historia o anécdota chusca por contar ese es Alonso Casillas y aquí narró algunas.
“Una anécdota que me pasó cuando me coronaron, me caí de la silla, como que la silla estaba no estaba bien afianzada y pues me caí junto con la corona”, relató.
En ese mismo evento, contó, había un grupo de menonitas y se animó a sacar a bailar a una de ellas, sin imaginar lo que pasaría después.
“Ellos como tienen una cultura de muy reservados, yo inocentemente la saqué a bailar y pues no, el otro, no sé si era su hermano o su pareja, me querían agarrar”, recordó.
El Choncho percibe que en Mazatlán se celebran “dos carnavales”, el de Olas Altas, de fiesta y alcohol, y el de la avenida Del Mar, de ambiente familiar.
Y aunque en la actualidad siente que no ha cambiado mucho la forma de celebrar la máxima fiesta porteña, sí extraña aquella tradición de aventar “huevazos” durante los desfiles.
“Ahorita la gente me ve y piensa que hace cinco años que fui rey, y ya tengo 30 años”, añadió.
Del Rey de la Locura al Rey de la Alegría
Los carnavales mazatlecos cuentan con personajes que forman su nobleza, cada uno con sus funciones.





























