Aura García
Académicas del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) confirmaron a El Sol de México que el exdirector José Antonio Romero Tellaeche abandonó la dirección General de la institución y que la directora interina, Lucero Ibarra Rojas, ya despacha en la Dirección General.
Ayer, luego de que se hiciera pública la destitución de Romero Tellaeche y circulara el nuevo nombramiento de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, el exdirector envió una misiva a las y los integrantes del Órgano de Gobierno del CIDE en la que sugería que la separación del cargo no había ocurrido siguiendo la normativa.
En ella argumentaba que no había tenido derecho de audiencia y en consecuencia, afirmaba, conservaba plenamente sus atribuciones legales y estatutarias.
Los supuestos relacionados con el desempeño institucional, la normativa aplicable exige la intervención y consideración de instancias técnicas de evaluación, cuyo carácter no es político sino especializado.
José Antonio Romero Tellaeche, exdirector del CIDE.
Horas después, circuló la versión de que el funcionario se mantenía atrincherado en su oficina, así que el Sindicato del Personal Académico (SIPACIDE) y la Asamblea Académica Permanente salieron a reconocer la autoridad de Ibarra Rojas y respaldar la decisión de la secretaria Rosaura Ruiz.
Este martes 27 de enero se confirmó que Tellaeche había abandonado la dirección del CIDE a primera hora y que Lucero Ibarra, quien es doctora en Derecho y Sociedad por la Universidad de Milán, fue presentada por la doctora Ruiz ante integrantes del Consejo Directivo del CIDE, como Lorenzo Meyer, Felipe Ávila, Gerardo Esquivel y la Mtra. Lorena Rodríguez.
Sin embargo, Francisco Cabrera Hernández, quien es profesor-investigador del CIDE, aseguró que Romero Tellaeche no dejó las instalaciones de manera definitiva y que ocupó un cubículo en el edificio de investigación, para seguir defendiendo “su causa”.
Hace unos meses se autonombró investigador y se dio definitividad. Así, cambió su trinchera a un cubículo en el edificio de investigación. Al fin que la dignidad ya la perdió desde hace mucho.
Francisco Cabrera, profesor del CIDE.
¿Cómo llegó Romero Tellaeche al CIDE?
El exdirector del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) reveló que “la idea de transformar del CIDE” nació en Palacio Nacional, de la mano del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Aunque su designación se hizo en 2021, gracias a Elena Álvarez-Buylla, en una columna de opinión, publicada el pasado 11 de diciembre, Tellaeche afirmó que el extitular del Ejecutivo le encomendó alinear el CIDE con los “intereses estratégicos del Estado mexicano”.
La reflexión del doctor Romero, publicada en el medio Contralínea, detalla que bajo esa consigna se dio a la tarea de incorporar perfiles convencidos de “impulsar la misión presidencial”. Es decir, contratar solo a investigadores que coincidieran ideológicamente con la presidencia.
Romero confiesa que hizo invitaciones estratégicas para “atraer a investigadores alineados con un proyecto de país”, acusa que el CIDE funcionaba “al servicio de agendas externas” y confirma que durante su gestión simplemente atendía el “mandato presidencial” de corregir el rumbo.
En redes sociales, uno de esos “perfiles estratégicos” se refirió al exdirector como una persona que solo mostraba interés en el pueblo para “ganar status”. El investigador Patrick Inglis describió que Romero Tellaeche amedrentaba a quien no estuviera de acuerdo con él y criticó que quisiera imponer sus decisiones, aunque violaran la normativa.
“Como uno de primeras contrataciones de Romero Tellaeche en @CIDE_MX estaba muy emocionado por trabajar en un equipo que quisiera dar voz a la gente, a los trabajadores y a las familias con menos recursos. Eso nunca sucedió. Todo lo contrario (...) Él me pidió que investigara a sus enemigos en el CIDE y que votara a favor de sus propuestas, que violaban las reglas de la institución”, reza el texto.
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Su denuncia se suma a la de las académicas Catherine Andrews y Céline González, quienes también denunciaron hostigamiento laboral y decisiones discrecionales e ilegales para la normativa académica.