Rafael Ramírez / El Sol de México
El Senado de la República realizó este miércoles una sesión solemne con motivo del Día Internacional de la Mujer, en la que legisladoras de distintos grupos parlamentarios coincidieron en que, pese a los avances legislativos en materia de igualdad sustantiva, aún persisten profundas brechas de desigualdad, violencia y exclusión que afectan a mujeres y niñas en el país.
En el marco de la conmemoración, la Cámara alta entregó la Medalla Elvia Carrillo Puerto 2025 a Cecilia López Pérez, mujer indígena tsotsil originaria de Bayalemo, en el municipio de San Andrés Larráinzar, Chiapas, reconocida por más de tres décadas de trabajo en la defensa de los derechos humanos de niñas, adolescentes y mujeres indígenas.
La activista ha impulsado procesos de formación comunitaria, traducción jurídica intercultural y construcción de paz en comunidades indígenas, además de promover el acceso de las mujeres a la justicia y a la participación social.
La ceremonia contó con la presencia de Citlali Hernández Mora, secretaria de las Mujeres, quien acudió en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Laura Itzel Castillo reivindica el 8M
Durante la sesión, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, afirmó que el 8 de marzo es resultado de la organización y persistencia de generaciones de mujeres que rompieron el silencio frente a la desigualdad.
Desde tribuna, la legisladora recordó que la conmemoración tiene su origen en las movilizaciones obreras de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando trabajadoras exigieron jornadas laborales justas, salarios dignos y condiciones humanas de trabajo.
Señaló que tragedias industriales, en las que murieron mujeres —muchas de ellas migrantes—, evidenciaron la explotación y la falta de protección laboral que enfrentaban.
Castillo recordó que en 1910 se propuso instaurar un día internacional de las mujeres, que en 1917 una huelga de trabajadoras marcó un punto de inflexión histórico, y que finalmente en 1975 la comunidad internacional reconoció oficialmente el 8 de marzo como símbolo global de reivindicación.
A más de un siglo, sostuvo, las causas que dieron origen a esta conmemoración siguen vigentes. “La igualdad sustantiva sigue siendo una tarea pendiente”, advirtió.
La presidenta del Senado subrayó que aún persisten brechas salariales, violencia contra mujeres y niñas, carga desigual de cuidados, exclusión en espacios de decisión y discriminación estructural, por lo que reiteró el compromiso del Senado de seguir legislando para cerrar estas desigualdades.
Castillo también envió un mensaje a las jóvenes que participan en movilizaciones feministas y defendió su derecho a expresar indignación frente a la violencia.
“Lo verdaderamente inaceptable no es el grito, sino la violencia que lo provoca. “La historia de los derechos humanos es la historia de incomodidades necesarias”, afirmó.
Finalmente, destacó los avances en la participación política de las mujeres, al señalar que actualmente México cuenta con una presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, más de una decena de gobernadoras y una mayoría femenina en el Congreso.
“No somos espectadoras de la historia, somos constructoras”, concluyó.
Morena llama a derribar barreras estructurales
Al inicio de la sesión, la senadora Araceli Saucedo Reyes, de Morena, intervino a nombre de la Comisión para la Igualdad de Género, desde donde llamó a fortalecer las acciones legislativas e institucionales para eliminar las barreras estructurales que aún limitan el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres.
La legisladora subrayó que el 8 de marzo no debe verse únicamente como una fecha conmemorativa, sino como un recordatorio de la lucha histórica de millones de mujeres por el reconocimiento de sus derechos.
“El 8 de marzo es un día para honrar la memoria de todas aquellas mujeres que lucharon antes que nosotras y de quienes siguen en pie de lucha. Es una fecha para no callar, para denunciar y para garantizar nuestros derechos”, afirmó.
Saucedo Reyes destacó que en los últimos años el Congreso ha impulsado reformas orientadas a garantizar la igualdad sustantiva, la paridad de género en la administración pública, el principio de igualdad salarial y el fortalecimiento de medidas contra la violencia de género, incluida la violencia digital.
También resaltó la creación de fiscalías especializadas en delitos por razón de género en las entidades federativas y la incorporación en la Constitución del derecho de todas las personas a una vida libre de violencia.
No obstante, advirtió que aún existen protecciones legales insuficientes y prácticas sociales discriminatorias que continúan vulnerando los derechos de mujeres y niñas.
PAN denuncia abandono del Estado a niñas
Desde la tribuna, la senadora del PAN Laura Esquivel Torres cuestionó que, mientras en el Senado se pronuncian discursos con buenas intenciones, la realidad de miles de niñas mexicanas sigue marcada por la violencia, la pobreza y la falta de acceso a servicios básicos.
“Estamos escuchando hablar del México que todas quisiéramos tener, pero estamos muy lejos de que eso exista”, sostuvo.
La legisladora relató diversos casos que, dijo, reflejan las fallas del Estado para garantizar derechos fundamentales a niñas y adolescentes.
Entre ellos mencionó el de Daisy, una menor de 13 años que llegó a un hospital en Chiapas para dar a luz, lo que vinculó con las más de 90 mil niñas que cada año se convierten en madres en México.
También recordó el caso de Rosario, una adolescente de 14 años en Oaxaca que fue vendida a un hombre a cambio de animales y dinero; el de Alexa, una niña indígena de tres años víctima de abuso sexual y asesinato, y el de Yarely, quien murió tras la picadura de un alacrán por falta de tratamiento oportuno en una unidad médica.
“Las niñas de México no necesitan discursos, necesitan un país que las proteja”, afirmó.
MC advierte desigualdad desde la infancia
Por su parte, la vicecoordinadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales Magdaleno, advirtió que la desigualdad de género comienza desde la infancia y afecta con mayor intensidad a niñas indígenas.
“Esta fecha no es una celebración simbólica, es un recordatorio incómodo de las luchas pendientes que durante siglos han sido relegadas al silencio”, expresó.
Barrales citó datos del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana y del Colegio de México, que indican que el 10 por ciento de los feminicidios en el país corresponde a niñas y adolescentes.
Asimismo, señaló que 85 por ciento de las mujeres indígenas vive en situación de pobreza, mientras que la tasa de analfabetismo entre hablantes de lenguas indígenas supera el 20 por ciento.
Ante ello, sostuvo que las decisiones legislativas deben traducirse en políticas públicas efectivas en materia de seguridad, educación, salud y oportunidades.
PRI: igualdad sigue siendo deuda pendiente
A su vez, la senadora del PRI, Mely Romero Celis, afirmó que, pese a los avances en materia de derechos, la igualdad sustantiva para las mujeres continúa siendo una deuda pendiente en México.
Durante su intervención, señaló que la conmemoración del 8 de marzo debe servir para reflexionar sobre los retos que enfrenta el país para garantizar condiciones reales de igualdad y una vida libre de violencia.
Romero Celis sostuvo que el reconocimiento de los derechos de las mujeres no debe quedarse en declaraciones simbólicas, sino traducirse en acciones concretas que garanticen seguridad, justicia y oportunidades.
PVEM destaca origen histórico del 8 de marzo
En su participación, la senadora del Partido Verde Ecologista por México (PVEM) Virginia Magaña Fonseca recordó que el Día Internacional de la Mujer surgió de la lucha de trabajadoras que exigieron mejores condiciones de vida a principios del siglo XX.
La legisladora evocó la marcha de 15 mil mujeres en Nueva York en 1908, quienes reclamaron “pan y rosas” como símbolo de sustento y dignidad.
“La historia de este día es la historia de mujeres que cambiaron el rumbo de la historia sin pedir permiso”, afirmó.
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Magaña Fonseca sostuvo que el reto actual es traducir los avances legislativos en políticas públicas que garanticen igualdad real, mediante presupuesto suficiente, justicia con perspectiva de género, salarios igualitarios y un sistema nacional de cuidados.
Finalmente, coincidió en que el país vive un momento inédito con el reconocimiento constitucional de la igualdad sustantiva y con un gobierno encabezado por una mujer, aunque subrayó que el desafío es convertir esos avances en mejores condiciones de vida para las mujeres en todo el país.