Un cartel mexicano levanta un imperio de contrabando de combustible con buques
Contrabandistas ligados a un cártel y una empresa estadounidense introducen a México combustible a bajo precio obtenido principalmente de EU disfrazándolo ante aduana como otra cosa
Reuters
Oleadas de camiones llegaron al muelle para llevarse gran parte de la carga del Torm Agnes.
“Tenían un equipo, eran muy meticulosos en lo que tenían que hacer y eran muy rápidos”, dijo la persona. “Trabajaron sin parar, incluso de noche”.
Los delincuentes mexicanos no actuaron solos. Una empresa de Houston llamada Ikon Midstream jugó un papel clave en la operación multimillonaria de Ensenada, según descubrió Reuters.
Los narcos han construido este lucrativo negocio secundario integrándose eficazmente en el vasto sector energético norteamericano y dominando la logística del transporte de productos petrolíferos por camión, ferrocarril y, recientemente, con buques.
El combustible ilegal que ingresa al país está valorado en más de 20 mil millones de dólares al año, según una de las personas que ayudó al Gobierno de México a calcular la magnitud de este tráfico ilícito.
Las fuerzas del orden de ambos lados de la frontera están alarmadas. El Gobierno estadounidense ofrece recompensas de hasta 10 millones de dólares por información sobre delitos relacionados con el combustible de los cárteles.
En México, el contrabando de buques ha desatado un escándalo de corrupción que ahora sacude a la Secretaría de Marina del país, entidad que gestiona los puertos y que desde hace tiempo se considera una de las instituciones más confiables del país.
En una conferencia de prensa el 7 de septiembre, el secretario de Marina, Raymundo Morales, afirmó que la institución había iniciado una investigación interna y que “por ningún motivo toleraremos la corrupción”.
Muchas de estas personas hablaron bajo condición de anonimato por temor a su seguridad.
Reuters es la primera agencia en publicar un relato completo del viaje del Torm Agnes, desde su embarque en Canadá hasta su descarga en Ensenada y en otro puerto mexicano, del que se retiró apresuradamente.
Cómo opera la red de contrabando de combustibles
El esquema de contrabando de combustible se reduce en gran medida a una lucrativa evasión fiscal. México aplica un impuesto conocido como IEPS a varios productos, incluyendo el diésel y la gasolina importados.
El diésel de contrabando se vende con descuento en el mercado mexicano a miles de gasolineras sin licencia, fábricas y minas. El producto del contrabando se destina principalmente a gasolineras sin marca.
Pemex no respondió a una solicitud de comentarios sobre las pérdidas relacionadas con el robo y contrabando de combustible.
Shell se negó a comentar los motivos de la venta.
Ni la autoridad fiscal de México ni su agencia aduanera respondieron a las solicitudes de comentarios.
La conexión estadounidense
Además del envío a Ensenada, Ikon Midstream organizó al menos otras cuatro entregas marítimas de diésel a México este año, según supo Reuters.
Sin embargo, en declaraciones a la aduana mexicana, Ikon Midstream dijo que los cinco envíos eran “aditivos para lubricantes” no sujetos al IEPS, según registros portuarios mexicanos obtenidos por Reuters a través de solicitudes de transparencia.
El producto declarado en los conocimientos de embarque de exportación estadounidenses para dos de los envíos de Torm Louise también eran lubricantes, según Kpler, proveedor de datos marítimos con sede en Bruselas.
Reuters es el primer medio en informar que Ikon Midstream etiquetó estos envíos de diésel como lubricantes en las declaraciones aduaneras estadounidenses.
Kpler dijo que no pudo compartir los documentos fuente debido a acuerdos de confidencialidad con sus proveedores de datos.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), que conserva copias de estos documentos, rechazó inicialmente una solicitud de acceso a la información presentada por Reuters en junio para obtenerlos.
“Con base en lo que ha salido a la luz, hemos decidido no seguir haciendo negocios con Ikon Midstream”, dijo Torm sin dar más detalles en un correo electrónico a Reuters el 27 de agosto.
Torm rompió relaciones comerciales con Ikon Midstream a principios de abril y canceló dos contratos futuros con la compañía, dijo un portavoz de Torm en un correo electrónico posterior a la agencia de noticias el 5 de septiembre.
Como parte de los esfuerzos de Reuters para buscar comentarios de Ikon Midstream, un periodista visitó la sede de la compañía en Houston en agosto, pero fue rechazado por una persona que dijo que trabajaba para Ikon Midstream y dio su nombre solo como Daniel.
Él y su esposa, Janelle Alexis Flatt, aparecieron en un episodio de 2022 del reality show Below Deck Sailing Yacht, que narra la vida de los miembros de la tripulación a bordo de un barco de lujo y sus experiencias con los huéspedes que lo alquilan.
Flatt no respondió a las solicitudes de comentarios.
Kenagy también es un agente registrado de al menos media decena de empresas que ya no están operativas, incluidas de minería, construcción y entretenimiento, según muestran los registros comerciales de Texas.
En México, una empresa con sede en Monterrey llamada Intanza fue la receptora del cargamento de Torm Agnes, según registros portuarios mexicanos, así como una factura del envío de la empresa vista por la agencia de noticias.
El nombre de Intanza volvió a surgir después de que las autoridades mexicanas detuvieron a otro buque, Challenge Procyon, el 21 de marzo en el Puerto de Tampico, en el estado Tamaulipas.
El 27 de marzo, Intanza presentó una demanda en un tribunal de Tamaulipas pidiendo a un juez que libere el cargamento, que según afirmó eran lubricantes y se incautaron injustamente; el juez rechazó la solicitud de Intanza.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dijo en una publicación en redes sociales el 31 de marzo que se habían encontrado 10 millones de litros (unos 63,000 barriles) de diésel a bordo de Challenge Procyon.
Ramiro Rocha, que figura como representante legal de Intanza en el Registro Público de Comercio de México, dijo que no tiene ninguna relación con la empresa y que podría haber sido víctima de robo de identidad.
El narcotráfico detrás del huachicoleo
Durante décadas, los huachicoleros han hurtado gasolina, diésel y petróleo crudo de Pemex. Con el tiempo, a medida que el negocio crecía en escala y rentabilidad, atrajo la participación de los cárteles.
Pero el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha llevado la trama a un nuevo nivel y es el líder indiscutible del contrabando de combustible y petróleo crudo, según fuentes de seguridad mexicanas y estadounidenses.
El CJNG se ha expandido por todo México. Las autoridades afirman que ha establecido una formidable red de contrabando en Tamaulipas, justo al otro lado de la frontera con Texas.
Desde allí, dicen, envía petróleo crudo mexicano robado a Estados Unidos y trae productos refinados estadounidenses a México por camión, tren y buque. Añadieron que el CJNG es el único cártel que actualmente emplea buques.
“Tienes que tener una alta sofisticación y demasiadas redes y conexiones de operación logística”, afirmó.
Los abogados de James Jensen no respondieron a una solicitud de comentarios. Robert Guerra, abogado de Maxwell Jensen, se negó a hacerlos.
Esto representa “un enorme riesgo comercial” para los actores estadounidenses dado el éxito de los cárteles al usar empresas de fachada e intermediarios para hacer su trabajo sucio, dijo Gatjanis, ex funcionario de la OFAC.
En México, la escala y la creciente sofisticación del contrabando de combustible han generado acusaciones de que políticos de alto nivel están involucrados.
En la campaña presidencial del año pasado, la candidata opositora Xóchitl Gálvez acusó al partido Morena de recibir fondos de Sergio Carmona, empresario tamaulipeco conocido como “el rey del huachicol”.
Ni López Obrador ni Morena respondieron a las solicitudes de comentarios.
La presidenta Claudia Sheinbaum, del partido Morena, ha hecho del combate al contrabando de combustible y al robo de petróleo crudo una prioridad de seguridad para su administración.
Rastro de evasión fiscal
El diésel procedía de Imperial Oil, una compañía petrolera canadiense que es propiedad mayoritaria de ExxonMobil, según cuatro de las personas.
Imperial Oil no respondió a una solicitud de comentarios. ExxonMobil no quiso hacerlos.
Un manifiesto de carga consultado por Reuters también mostró que el cargamento consistía en lubricantes cargados en Vancouver en el Torm Agnes para su entrega a México, con Ikon Midstream como embarcador e Intanza como destinatario.
La demanda en México de los llamados lubricantes de base petrolífera es de tan solo un millón de toneladas anuales, según Michael Connolly, director de refinación y análisis de aceites base del proveedor de información sobre materias primas ICIS.
Sin embargo, los datos comerciales oficiales de Estados Unidos muestran que el país exportó hasta 3.5 millones de toneladas a México el año pasado, una cifra que, según Connolly, no cuadra.
“Hay un nivel de importaciones que ingresa allí significativamente más alto del que esperábamos”, dijo.
Intanza, el cliente mexicano del cargamento de Torm Agnes, tiene una serie de objetivos comerciales, que van desde la producción de bebidas alcohólicas hasta la investigación científica, según el registro de empresas de México.
Su dirección en Monterrey, según la factura de envío, es una unidad en un complejo residencial de dos pisos junto a una guardería. Cuando una reportera de Reuters visitó la dirección, no vio ningún letrero de Intanza.
Rocha, el representante registrado de Intanza, vive en un barrio de clase trabajadora a unos 40 kilómetros de la ciudad, según su dirección registrada.
Rocha dijo a Reuters que trabaja como guardia de seguridad, no tiene nada que ver con Intanza y que los datos sobre él que figuran en el registro, incluyendo su dirección y tres formas de identificación, podrían haber sido robados.
Una operación fluida, luego un apuro
En la tarde del 8 de marzo, Torm Agnes entró al Puerto de Ensenada. En cuestión de horas, la fila de camiones que se cargaban con combustible se extendía en el muelle y fuera de él, según relató el testigo presencial de la operación.
Algunos de estos vehículos llevaban el logotipo de una empresa de camiones llamada Mefra Fletes, según el testigo y una fotografía de la escena vista por Reuters.
Reuters no recibió respuesta a una carta enviada por mensajería con preguntas detalladas para Blanco a una dirección de Mefra Fletes en Jalisco impresa en uno de sus camiones. Los periodistas no pudieron localizar al representante legal de la empresa, Mario Castro.
El éxodo causó conmoción local. Fotos y videos compartidos en redes sociales mostraron una docena de tanques de combustible desprendidos de los camiones que los traían y abandonados en estacionamientos cercanos y a la orilla de la carretera.
Fuentes de seguridad dijeron a Reuters que sospechan que Torm Agnes huyó después de que se corrió la voz en el Puerto de Guaymas de que las autoridades mexicanas estaban incautando otro buque, Challenge Procyon, ese mismo día, 21 de marzo, en el Puerto de Tampico.
Torm no comentó sobre el motivo de la precipitada salida de Torm Agnes. El Puerto de Guaymas no respondió a una solicitud de comentarios.
Reuters no pudo determinar si González tiene abogado. Blanco sigue prófugo.

































