Corea del Sur pide ayuda a China para reanudar diálogo con norcorea
Corea del Norte ha rechazado repetida y explícitamente las propuestas de Lee, afirmando que nunca hablará con Corea del Sur y lo ha calificado como su enemigo
Reuters
Lee recibió a Xi en una cumbre y una cena de Estado tras un foro de líderes de Asia-Pacífico en la ciudad surcoreana de Gyeongju, en la que fue la primera visita de Xi al aliado de Estados Unidos en 11 años.
Pekín concede gran importancia a las relaciones con Seúl y ve a Corea del Sur como un socio cooperativo inseparable, dijo Xi antes de la cumbre, según la oficina de Lee.
Lee, elegido presidente en unas elecciones anticipadas en junio, ha prometido estrechar lazos con Estados Unidos sin enemistarse con China y tratando de reducir las tensiones con el Norte.
“También espero que Corea del Sur y China aprovechen estas condiciones favorables para reforzar la comunicación estratégica y reanudar el diálogo con Corea del Norte”.
Lee ha pedido un enfoque por fases para la desnuclearización de Corea del Norte, empezando por el acercamiento y el congelamiento de un mayor desarrollo de armas nucleares.
En un comunicado el sábado, Pyongyang, aliado militar y económico de China, rechazó la agenda de desnuclearización como una “quimera” irrealizable.
Los informes de los medios de comunicación estatales chinos sobre la reunión con Lee no mencionaron las conversaciones sobre Corea del Norte.
Preocupaciones políticas y económicas
Corea del Sur es un aliado militar y un importante socio comercial de Estados Unidos, pero también depende en gran medida del comercio con China.
Cientos de manifestantes se unieron el sábado a una concentración antichina en Seúl con motivo de la reunión entre Xi y Lee.
Los manifestantes portaban pancartas que decían “Corea del Sur pertenece a Corea del Sur” y “Fuera China”, mientras coreaban “Chinos y comunismo, fuera de Corea del Sur” durante una marcha por la animada calle comercial de la zona de Hongdae.
Kim Hye Kyung, una manifestante conservadora de 64 años, dijo que se había unido a la marcha para “proteger la democracia liberal” en su país.
Ante el aumento de este tipo de protestas, Lee ordenó en octubre reprimir las concentraciones antichinas y antiextranjeras que, en su opinión, perjudicaban la imagen y la economía del país.
Lee también planteó la cuestión de las estructuras colocadas en aguas disputadas entre ambos países, que China alega que son para fines pesqueros.



























