Cuba sufre un nuevo apagón nacional, el sexto en año y medio
Cuba está enfrentando una crisis energética que data desde 2024, pero que se ha intensificado por el bloqueo petrolero impuesto por EU
EFE
Con base en experiencias previas, el restablecimiento del SEN es un procedimiento lento y laborioso que puede demorar días.
Supone empezar a generar energía con las fuentes de arranque sencillo (solar, hidroeléctrica, motores de generación) para ir dando servicio a pequeñas áreas que luego se van interconectando.
El objetivo es llevar cuanto antes la suficiente energía a las centrales termoeléctricas del país, el pilar de la generación eléctrica en Cuba, para que estar puedan de nuevo arrancar y producir energía en grandes cantidades para satisfacer la demanda.
El problema esencial que diferencia esta ocasión de las previas es que en la actualidad el país casi no dispone de diésel y fueloil para sus motores de generación debido al bloqueo petrolero estadounidense.
Energizar las centrales termoeléctricas sin esta fuente energética de rápido encendido puede ser un reto, como explicó hace una semana el director general de Electricidad del Minem, Lázaro Guerra, tras un apagón masivo que afectó a unos seis millones de cubanos.
Cuba preveía ya para esta jornada, antes de la desconexión del SEN, que se registraran prolongados apagones durante todo el día y que, en el momento de mayor demanda, un 62 por ciento del país quedara de forma simultánea sin corriente.
Nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no estaban hoy operativas por averías o trabajos de mantenimiento (cuando esta fuente es responsable del 40 por ciento del mix energético).
Estas afectaciones no están ligadas al bloqueo petrolero de EU (porque emplean en su mayoría petróleo nacional), sino a las condiciones en que operan estas obsoletas infraestructuras, con décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones.
De otro 40 por ciento era responsable la llamada generación distribuida (motores de diésel y fueloil), que el Gobierno ha indicado que lleva desde enero completamente parada por la falta de combustible.
Expertos independientes indican que la crisis energética cubana responde a una combinación de infrafinanciación crónica del sector y el actual bloqueo de EU.
El Gobierno cubano destaca sobre todo al impacto de las sanciones estadounidenses y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre ocho mil y 10 mil millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.
Los apagones lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 por ciento desde 2020, según cifras oficiales.
Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años, incluidas las registradas hace pocos días en La Habana y Morón (centro).



























