“El viejo orden mundial está muerto”, advierte Mark Carney, premier canadiense, desde Davos
El primer ministro invitó a países en desarrollo a unirse frente a las grandes potencias que han desmantelado un mundo basado en normas.
EFE
“No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación”, continuó Carney para añadir que Canadá está recalibrando sus relaciones.
“Y la cuestión para potencias medias como Canadá no es si debemos adaptarnos a la nueva realidad. Debemos. La cuestión es si nos adaptamos limitándonos a levantar muros más altos o si podemos hacer algo más ambicioso ahora”, continuó.
“Cuando solo negociamos bilateralmente con un poder hegemónico, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía”, dijo.



























